La joven reveló en un posteo de Facebook, que posteriormente eliminó, que sus empleadores decidieron despedirla del trabajo luego de que un cliente dejara la acaudalada propina.

Trabajar en un restaurante es una de las tareas más arduas que existen, ya que el ritmo de trabajo y las situaciones insólitas que se viven a diario, tanto con los clientes como con el propio equipo de trabajo, pueden ser estresantes. Esto fue lo que le ocurrió a una mesera, quien recibió una exorbitante propina equivalente a más de $10 millones de pesos argentinos y poco después fue despedida por sus jefes.

Según informa Crónica, el hecho ocurrió en Michigan, Estados Unidos, y la protagonista de esta historia fue identificada gracias a los medios locales como Linsey Boyd. La joven camarera denunció a través de un mensaje en sus redes sociales que, después de haber presenciado uno de los momentos más gratificantes de su vida, surgió una oleada de tristeza y angustia debido a que sus empleadores decidieron dejarla sin trabajo.

Todo comenzó cuando Linsey Boyd, una camarera del Mason Jar Cafe en Benton Harbor, ubicado en Michigan, Estados Unidos, denunció a través de su perfil de Facebook que sus empleadores la despidieron, de forma telefónica, luego de haber recibido una exorbitante propina de $10.000 dólares (más de 10 millones de pesos argentinos).
En un extenso posteo, que luego eliminó, Linsey contó cómo fue que recibió la desorbitada propina, la cual repartió entre sus compañeros de trabajo, y cómo aquel momento de felicidad fue opacado por la decisión de sus jefes, quienes decidieron despedir a la joven mesera a través de una llamada telefónica.

En el posteo, Boyd empezó expresando su sentimiento de gratitud sobre el regalo que había recibido por su labor y agradeció a quienes se solidarizaron con lo que sucedió posteriormente. “Desafortunadamente, como con cualquier cosa que reciba tanta atención, también vino una inmensa cantidad de negatividad de toda esta situación.”, aseguró la mesera.

Según relató la joven, el sábado le indicaron que se tome el domingo libre y ese mismo domingo a las 9:40 pm le enviaron otro mensaje diciéndole que se tome el lunes también. Esta decisión por parte de sus jefes le llamó la atención, por lo que Linsey preguntó en ese momento si estaban tratando de decirle “de alguna manera profesional que no volviera”, pero no recibió respuesta.

El lunes, la mesera volvió a enviar un mensaje a la gerencia, sin embargo, tampoco recibió una contestación. Finalmente, ya con demasiada preocupación, el martes por la mañana Linsey volvió a enviar un mensaje de texto y sus jefes directamente la llamaron para decirle que estaba despedida y que “no volviera”. “Una semana soy una empleada increíblemente trabajadora, una madre asombrosa… Ahora, estoy sin trabajo, por primera vez desde que tengo 15 años.”, destacó Boyd en su descargo.

El ticket donde se evidencia la exorbitante propina que recibió la joven mesera. (Foto: Daily Mail Online)

En su publicación, Linsey expresó que le parecía extraño que tomen esta medida a tan solo una semana de que un cliente le dejaran 10 mil dólares en propina. A su vez, comentó que muchas personas opinaron que tendría que haberse “quedado con todo el dinero y no haberlo compartido”, sin embargo, la joven contó que “nunca se le había cruzado ese pensamiento”.

“Este increíble acto de bondad ha sacado a relucir una fealdad seria, y estoy pagando por todo ello (…) Ahora no tengo trabajo ni forma de mantenerme a mí misma ni a mis hijos. Literalmente he estado temblando durante días, y una vez más, a nadie le importa lo que me están haciendo.”, remarcó la joven.

Por otro lado, a raíz de la polémica que despertó el posteo de la mesera, los dueños del restaurante salieron a aclarar la situación y dijeron que la decisión “no tiene nada que ver” con la propina que recibió la joven y que fue “meramente comercial”. También detallaron que la misma se le pagó en su totalidad y no se le descontaron los impuestos, ya que “eso corrió por parte de la empresa”.

“No podemos comentar sobre la naturaleza de su pérdida de trabajo debido a las leyes laborales y para proteger al personal involucrado. Sin embargo, la decisión no tuvo nada que ver con la propina”, escribieron los dueños en un posteo de Facebook, a través de la cuenta del restaurante.

“Realmente nos preocupamos por nuestro personal. Hemos tenido el mismo equipo durante 5-6 años. Tenemos chicas universitarias que regresan a casa cada verano y lo han estado haciendo durante cuatro años, hacemos donaciones para fondos universitarios, los mantuvimos empleados durante Covid, hacemos todo lo posible para no perder personal. Esperamos que quede claro que esta no fue una decisión tomada a la ligera o precipitadamente.”, destacaron los dueños del restaurante en su posteo.

 

Fuente y foto: Crónica