Una gran erupción en el volcán de la isla Whakaari al nordeste de Nueva Zelanda provocó al menos cinco muertos y al menos una decena de personas que han quedado incomunicadas en el lugar.

La isla se encuentra deshabitada pero es motivo de visita frecuente de turistas.

La Policía señaló que al menos una decena de de personas que quedan en la isla «Debido al alto riesgo, los equipos de emergencia no pueden acceder a la isla (…), que permanece inestable y con posibilidad de nuevas erupciones», aseguraron las autoridades.

Los atrapados en la isla, así como los fallecidos, son parte de las 23 personas de «varias nacionalidades» que fueron rescatadas de la isla y que se encontraban en ella en el momento de la erupción, según publicó la agencia de noticias EFE.

La erupción ocurrió a primera hora de la tarde del lunes con la expulsión de rocas y una gran nube de ceniza sobre la isla de Whakaari, también conocida como White Island y que se encuentra a 48 kilómetros al este de la Isla Norte.

Un grupo de excursionistas se encontraban cerca del cráter minutos antes de la erupción, según imágenes de una cámara de seguimiento instalada en la zona.

Tras conocerse la tragedia, el Ejército de Nueva Zelanda envió un avión de reconocimiento, Orion, que sobrevuela el terreno en tareas de búsqueda de posibles supervivientes.

La Agencia Nacional de Respuesta a Emergencia emitió una alerta ante posibles nuevas erupciones o actividad sísmica moderada, y las autoridades neozelandesas establecieron un perímetro de seguridad y la cancelación de todas las excursiones, incluidas los barcos turísticos, alrededor de la isla, visitada cada año por unas 10.000 personas.