Lo que comenzó como un proyecto ambicioso en 2024 se convirtió en una realidad operativa. El servicio de internet satelital de Elon Musk, Starlink, ya despliega una red de infraestructura clave en territorio argentino para garantizar conectividad de alta velocidad, incluso en las zonas más remotas.

El “Gateway” de Chivilcoy: El corazón del sistema

Uno de los puntos neurálgicos de la compañía funciona en el Parque Industrial de Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires. Lejos de ser una “base secreta”, se trata de una estación terrestre o gateway que actúa como puente entre la constelación de satélites en órbita baja y la red de fibra óptica terrestre.

La elección de Chivilcoy no fue azarosa. La empresa seleccionó este punto por tres factores fundamentales:

  1. Energía estable: Los servidores de Starlink procesan datos las 24 horas y requieren la robustez eléctrica que ofrece un predio industrial.

  2. Seguridad: El control de accesos del parque protege equipamiento valuado en miles de dólares.

  3. Ubicación estratégica: Su posición geográfica permite optimizar la señal en todo el centro y noroeste bonaerense, beneficiando directamente al sector agrícola.

Expansión en Río Negro y el resto del país

Para este 2026, Starlink planea profundizar su presencia. Actualmente, la compañía cuenta con cinco gateways operativos distribuidos en Chivilcoy, Campana, La Plata, Salta y una estación en la provincia de Río Negro.

Sobre la base rionegrina, la empresa mantiene reserva sobre su ubicación exacta por razones de seguridad operativa, aunque se confirmó que ya está funcional. Estas estaciones permiten que los usuarios alcancen velocidades de hasta 300 Mbps, transformando la realidad de parajes rurales donde antes la conectividad era nula.

¿Cómo funciona el servicio?

A diferencia de las antenas de telefonía tradicionales, las estaciones de Starlink se caracterizan por sus domos blancos (que protegen unas 16 antenas parabólicas). Cuando un usuario en un campo envía información, la señal viaja al satélite, este la rebota al gateway terrestre y de allí se integra a la red global de internet en milisegundos, reduciendo la latencia a niveles mínimos.

Fuente: Río Negro