A un año de los comicios, la danza de nombres para suceder —o enfrentar— a Esteban Avilés ya comenzó. Entre el desgaste de 16 años de gestión y la influencia de la «ola libertaria», la oposición busca no quedar fragmentada ante un oficialismo que apuesta a su núcleo duro.

Aunque el 27 de junio de 2027 parece lejano, en los pasillos del Palacio 16 de Julio y en los búnkeres opositores el clima ya es de campaña. El escenario actual presenta tres ejes que definirán el futuro de la Villa:

  1. La incógnita Avilés: El intendente coquetea con un cuarto mandato, apalancado en la sintonía que la ciudad tiene con el electorado de Milei, aunque su figura arrastra el desgaste lógico de más de una década en el poder.

  2. Oposición fragmentada: Con «Juntos por Carlos Paz» desmembrado, figuras como Emilio Iosa y Daniel Ribetti asoman con proyectos propios, mientras en el peronismo se nombra a Carlos Quaranta y Mariana Caserio busca un «tapado» que rompa el molde.

  3. El factor Libertario: La interna nacional se traslada a lo local. Por un lado, el esquema de Bornoroni con el empresario Gustavo Villalba, y por otro, el espacio de Spaccesi con Jacinto D’Angelo.

El dato: Si la oposición no logra la unidad, la dispersión de votos podría ser, una vez más, la mejor aliada del oficialismo para retener la Intendencia.