El viento sopla distinto allá arriba. No se escucha, se siente. Vibra en el cuerpo, golpea la ropa, sacude el equilibrio. Para él, la montaña nunca fue un sonido, sino decenas de sensaciones que transformó en impulso para hacer cumbre en la cuarta montaña más alta del país, después de haber alcanzado ya tres veces la cima de la mayor, Aconcagua.

Los recuerdos de Ezequiel Ferro sobre el coloso mendocino son una mezcla de lucha y transformación. La primera vez, casi un salto al vacío: fue solo, sin experiencia en alta montaña y cargando más peso del recomendable. Una tormenta de nieve le cerró el paso justo cuando iba por la cumbre. Bajó al campamento, resistió la frustración hasta el día siguiente. Lo intentó de nuevo y lo logró. “Me marcó un antes y un después”, recuerda.

La segunda expedición fue más extensa: la travesía 360, entrando por Punta de Vacas hasta Plaza Argentina y descendiendo por Horcones. Ya estaba mejor preparado.

La tercera fue distinta: volvió “para disfrutar”, fuerte físicamente y consciente de cada paso, saboreando la experiencia.

Rutas de ascenso al Cerro Mercedario.

Pero la montaña que terminó de moldear su carácter fue el Mercedario, porque ahí conoció el costado más crudo de la altura. En su primer intento superó los 6.000 metros, pero una tormenta feroz y el viento extremo le provocaron congelamientos en los pies. Tuvo que descender de urgencia y ser auxiliado por mineros que lo trasladaron hasta una ambulancia; pasó una semana y media internado en San Juan.

Glaciares permanentes en campamento Pirca de Indio a mas de 4000msnm.

Muchos hubiesen desistido pero Ezequiel no. Tres años después volvió, esta vez acompañado por su amigo y compañero Seba Mastrapasqua. En siete días alcanzaron la cumbre: “Fue un momento que jamás voy a olvidar, mucha felicidad de completar esa historia y tachar esta montaña de mi lista”. Más que una cumbre, fue una reconciliación con el Mercedario.

Cumbre en el Cerro Mercedario.

Su formación

Su camino no fue sólo personal. Eligió formarse como guía de trekking con una motivación clara: compartir esta pasión con personas sordas. Quería aprender herramientas para moverse con seguridad y transmitir esa confianza a clientes y amigos.

La chispa inicial había nacido tiempo atrás, cuando su amigo Santiago García, también sordo, lo llevó a Los Gigantes, en Córdoba. Subieron al cerro Mogote y el impacto fue revelador: sintió asombro y también cierta inocencia por no haber descubierto antes “lo que tenemos en Córdoba”. Ahí entendió que la montaña sería parte de su vida.

En esa formación, el ISAUI de Villa Carlos Paz dejó huella. Ferro cuenta de docentes “muy profesionales, con experiencia y alto nivel”, que dan herramientas que van más allá de lo técnico por lo que destaca algo clave en su historia: la comunicación fue clara, accesible, fluida. Pudo hacerse entender y entender a los demás con facilidad. “Es una muy buena institución, aprendí un montón, de todos”.

Campamento La Ollada (5800msnm), último antes de la cumbre.

Su historia no es sólo de cumbres. Es de perseverancia, de volver donde dolió, de transformar una barrera en identidad y de demostrar que la montaña se escucha con los pies, con el pecho y con el corazón.

¿Su próximo sueño? Tachar de su lista las 13 montañas de más de 6500msnm que tiene América en su extensión, todas sudamericanas.

 

Los 6.500 m andinos

1. Aconcagua (6.962 m), Argentina – Andes Centrales

2. Ojos del Salado (6.893 m), Argentina / Chile – Puna de Atacama

3. Pissis (6.795 m), Argentina – Puna de Atacama

4. Bonete (6.759 m), Argentina – Puna de Atacama

5. Tres Cruces (6.749 m), Argentina / Chile – Puna de Atacama

6. Huascarán (6.746 m), Perú – Cordillera Blanca

7. Llullaillaco (6.739 m), Argentina / Chile – Puna de Atacama

8. Mercedario (6.700 m), Argentina – Andes Centrales

9. Walter Penck (6.658 m), Argentina – Puna de Atacama

10. Incahuasi (6.638 m), Argentina / Chile – Puna de Atacama

11. Yerupajá (6.617 m), Perú – Cordillera de Huayhuash

12. Tupungato (6.570 m), Argentina – Andes Centrales

13. Sajama (6.542 m), Bolivia – Cordillera Occidental