El oficialismo impuso su mayoría en el Senado y logró reformar la Ley de Glaciares
En una jornada marcada por la euforia del “triángulo de hierro” de los Milei en los palcos y graves incidentes en las afueras del Congreso, la Cámara Alta dio media sanción a la modificación de la normativa ambiental. El proyecto, que busca destrabar inversiones mineras, ahora pasa a Diputados.

El Gobierno nacional anotó este jueves una victoria política de alto impacto que promete reconfigurar el mapa extractivo de la Argentina. Con 40 votos a favor y 31 en contra, el oficialismo logró aprobar en el Senado la reforma de la Ley de Glaciares, un compromiso que Javier Milei había asumido con los gobernadores de las provincias cordilleranas para multiplicar las inversiones en minería e hidrocarburos. La importancia del triunfo se vio reflejada en la platea del recinto, donde Karina Milei, Diego Santilli y los hermanos Martín y “Lule” Menem celebraron con fervor el resultado del tablero electrónico.

La reforma

El corazón de la reforma apunta a redefinir qué es lo que realmente debe protegerse bajo la figura del “ambiente periglacial”. A diferencia de la ley vigente desde 2010, que blindaba de forma generalizada las zonas cercanas a los glaciares, la nueva normativa establece que solo se protegerán aquellas áreas que tengan una función hídrica fehaciente y comprobable científicamente. Esto abre una puerta legal para que proyectos industriales y extractivos se asienten en territorios que hasta hoy estaban inhabilitados, siempre y cuando el Inventario Nacional de Glaciares —coordinado ahora por la Secretaría de Energía— determine que no afectan la recarga de las cuencas de agua.

La tensión del debate parlamentario se trasladó también a las inmediaciones del Palacio Legislativo. Horas antes de la votación, activistas de Greenpeace fueron detenidos tras intentar saltar las rejas del Congreso en señal de protesta. La jornada se tornó violenta cuando las fuerzas de seguridad reprimieron a los manifestantes con gas pimienta, resultando herido un camarógrafo de la señal A24 mientras cubría los incidentes. En el recinto, la oposición más dura, liderada por figuras como Anabel Fernández Sagasti y Alicia Kirchner, denunció un “retroceso institucional” y un “saqueo” de los recursos estratégicos en favor de corporaciones extranjeras.

Cómo votaron Juez y Vigo

Los representantes de Córdoba en la Cámara Alta jugaron papeles protagónicos y contrapuestos en la discusión. Luis Juez, recientemente incorporado a las filas libertarias, defendió su voto a favor de la reforma pese a haber apoyado la ley original hace 16 años. El senador rechazó las acusaciones de cinismo y argumentó que la nueva ley devuelve autonomía a las provincias sin vulnerar garantías ambientales fundamentales. En la vereda de enfrente, Alejandra Vigo votó en contra, señalando que el proyecto está signado por la improvisación y que ignora el rol adaptativo de los glaciares frente al cambio climático.

El cierre del debate estuvo a cargo de Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, quien pidió terminar con la “falsa dicotomía” entre la protección del agua y la creación de trabajo. Bullrich defendió un “ambientalismo del siglo XXI” basado en la tecnología y el control, asegurando que la ambigüedad jurídica de la ley anterior solo sirvió para paralizar inversiones clave. Con la media sanción en el bolsillo, el Gobierno se prepara ahora para llevar la discusión a la Cámara de Diputados apenas comience el periodo de sesiones ordinarias en marzo.

Con información de Noticias Argentinas