La política de desregulación y privatización que lleva adelante el Gobierno nacional marcó el destino final de un ícono histórico de la provincia de Córdoba. Tras resolver meses atrás el fin del turismo social estatal en la Argentina —lo que afectó también al histórico complejo de Chapadmalal en Buenos Aires—, la Unidad Turística Embalse quedó formalmente desmantelada, sin actividad y bajo la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
Semanas atrás, la AABE inició formalmente el proceso para la puesta en venta o concesión a manos privadas de gran parte del predio. Se trata de 300 hectáreas forestadas junto al mayor lago de Córdoba, un patrimonio de altísimo valor paisajístico, inmobiliario e histórico que incluye siete hoteles (dos de ellos operativos), 51 cabañas, piletas, polideportivo y un centro médico.
La estocada final al funcionamiento del complejo llegó días atrás con una nueva resolución: el despido total del personal remanente (15 contratados y 30 empleados estables). Hoy, el predio se encuentra en un estado de parálisis absoluta, sin tareas mínimas de mantenimiento.
El drama social y la desesperación del intendente
En la localidad de Embalse impera la incertidumbre. El intendente Mario Rivarola (PJ), alineado con el gobernador Martín Llaryora, no ocultó su desesperación por el impacto económico y social que genera esta decisión en la comunidad local. Durante una entrevista por streaming con La Voz En Vivo, el mandatario comunal se quebró en llanto al relatar la realidad de las familias que quedaron en la calle.
«Estoy desesperado, no sé qué hacer, nadie nos escucha. Estoy cansado de ir a Buenos Aires y no tener respuestas. La gente la está pasando mal, la gente en la calle no tiene trabajo», manifestó Rivarola entre lágrimas y sollozos.
Visiblemente afectado, el jefe comunal lanzó un duro reclamo a la dirigencia política nacional: «Les pido a los diputados y senadores que dejen de discutir sobre Adorni y se pongan por un momento del lado de la gente. Estuve hasta las 4 de la mañana despierto, no puedo dormir por todo esto».
Entre la privatización y el pedido de la provincia
A pesar de las gestiones locales, los planes de la Nación parecen orientados exclusivamente a la liquidación de los activos. «La impresión es que les interesa vender y solo vender, a cualquier costo», señaló Rivarola.
Frente a este escenario, el municipio y el Gobierno de Córdoba habían presentado una propuesta alternativa para rescatar parte del patrimonio a más de 70 años de su creación: solicitaron formalmente la transferencia de los hoteles operativos (el 2 y el 7), el Polideportivo y el centro de salud. La intención del gobernador Llaryora era firmar un convenio para sostener un esquema de turismo social destinado a jubilados y delegaciones deportivas a través de las agencias provinciales.
Sin embargo, las señales que llegan desde la AABE apuntan en una dirección netamente inmobiliaria. Según las pistas que maneja el intendente, el plan oficial de la Nación consiste en dividir el predio para vender los hoteles individualmente y destinar los terrenos sobrantes al desarrollo de dos barrios privados.
Con información de La Voz.






