Para la familia Vázquez será difícil olvidar el 11 de marzo de 2019. Aquel día, unos ladrones quisieron entrar a su casa de San Antonio de Arredondo pero no pudieron robar nada. Sin embargo, provocaron un daño que Máximo, un chico de 14 años, llevará para siempre.

Ese lunes al mediodía Maxi estaba solo en su casa. Su hermano Elián había salido para la escuela y él entraba un rato más tarde. En ese contexto de soledad, dos delincuentes frenaron en un auto y quisieron entrar a su vivienda.

Al intentar ingresar a la casa se encontraron con el menor y, con un palo, le pegaron en la cabeza y en la espalda. Pero la violencia siguió: con un rifle de aire comprimido le dispararon y lo hirieron con el balín en el ojo derecho. Maxi quedó inconsciente y los ladrones se fueron sin robar nada.

Germán Vázquez fue a buscar a su hijo a la escuela y no lo encontró. Cuando llegó a su domicilio, el menor estaba en el piso desde hacía varias horas. Lo llevó al dispensario y de allí lo derivaron al Hospital de Niños de Córdoba debido a su estado delicado.

“En Córdoba el pronóstico no era nada alentador, nos dijeron que ya no había nada que hacer con el ojo y que lo iba a perder”, contó el padre a Carlos Paz Vivo!

Al cabo de diez días de internación, a Maxi le dieron el alta médica y enseguida buscaron otras opiniones de especialistas en oftalmología, y en cabeza y cuello.

“Nos dijeron que el proyectil quedará alojado en el ojo ya que es muy riesgoso quitarlo. Sólo podrán limpiarle la sangre que permanece en el interior e intentarán reconstruir algo del tejido dañado”, dijo Germán, esperanzado.

El miedo de volver a estar solo

Más allá del daño físico que sufrió el adolescente, las secuelas también son psicológicas. “Está bajo tratamiento con un especialista y siempre manifiesta su temor de volver a estar solo. Su miedo es que vuelvan a entrar a la casa”, cuenta.

“Por estos días está haciendo una vida relativamente normal, aunque con una visión muy reducida en su ojo derecho. Si vos te parás frente a él y se tapa su ojo sano, dice que te ve del cuello para abajo y todo borroso. Hacia arriba no ve nada”, detalló el papá.

La esperanza de recuperar la visión

Pese a las dificultades, Maxi volvió a la escuela, el Ipem 348 “Gabriel García Márquez”, y no pierde la esperanza de recuperar la visión, aunque sabe que probablemente no sea al cien por ciento.

El próximo lunes se someterá a una serie de estudios en la Clínica de Ojos de Córdoba para luego fijar fecha de cirugía. “Me llamó el director de la clínica y me dijo que van a colaborar con la operación para que no sea tan costosa”, dijo Germán, y agregó: “Desinteresadamente se acercó mucha gente a darnos una mano y estamos muy agradecidos”.

La operación consiste de una Vitrectomía compleja, la cual tiene un costo superior a los $140.000. Para afrontar esa erogación de dinero decidieron organizar una rifa. Parte de la recaudación también se destinará para costear el postoperatorio y los tratamientos de rehabilitación.

¿Cómo ayudar? El bono de la rifa vale $100 y se consigue por teléfono llamando al 3541542098. Se sorteará una vaquillona con la jugada nocturna de la Lotería de Córdoba del próximo 24 de mayo.Fotos: Punilla al Sur