El histórico triunfo de la Selección Argentina por 2-1 ante Inglaterra, que selló el pase a la final del Mundial 2026, no solo se recordará por el juego, sino por uno de los momentos más emotivos de los últimos tiempos: los festejos de los futbolistas con una bandera que rezaba «Las Malvinas son argentinas». Horas después de que la imagen diera la vuelta al mundo, se conoció la trastienda de cómo un trapo improvisado burló la seguridad y terminó en manos de los campeones.

Un pedazo de sábana y el ingenio argentino

En las redes sociales, la incógnita sobre el origen de la pancarta no tardó en viralizarse. La respuesta llegó a través del usuario de X @Milo20154, quien reveló el secreto con una foto inédita del trapo apoyado sobre un mueble: «La pintó el primo de mi cuñada, es un pedazo de sábana del hotel».

En un video que circuló posteriormente, se pudo ver la habitación donde se confeccionó el trapo junto a otra bandera con los colores celestes y blancos, el escudo de la AFA y la imagen del Gauchito Gil.

El ingenio no fue casualidad, sino una necesidad: por disposición de los organismos de seguridad del Mundial, estaba estrictamente prohibido ingresar al Mercedes-Benz Stadium de Atlanta con insignias alusivas a las Islas Malvinas, al considerarse una «incitación a la violencia». Por lo tanto, la sábana devenida en bandera tuvo que entrar escondida al estadio.

El viaje desde la tribuna hasta el césped

¿Cómo llegó a la cancha? El propio Gonzalo Montiel lo relató tras el encuentro: “Justo cayó una ahí y los chicos la agarraron. Así que nada, contento”, reveló el lateral de River.

Quien la rescató del suelo fue Giovani Lo Celso. El volante del Betis, que no había sumado minutos en el partido, vio el trapo sobre el césped, lo levantó y, al leer la inscripción, no dudó. Junto a Lisandro Martínez y Cristian «Cuti» Romero, la sostuvieron con orgullo frente a la tribuna mientras saltaban y cantaban. Luego, Lo Celso la dejó desplegada en el campo de juego, inmortalizando una foto que ya es historia pura.

Orgullo vs. Sanción: la postura de los jugadores y la lupa de la FIFA

A pesar de la emoción popular, el gesto dejó a la AFA bajo la lupa de la FIFA. El seleccionado argentino podría exponerse a una sanción económica o de otra índole por romper el Código de Conducta de la entidad madre del fútbol, el cual prohíbe:

«…cualquier material, incluyendo pero no limitado a pancartas, banderas, volantes, prendas de vestir y otros artículos relacionados, que sean de naturaleza política, ofensiva y/o discriminatoria…»

La respuesta del Gobierno británico tampoco se hizo esperar, tildando el gesto de «repudiable» y lanzando una provocación: “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Malvinas sin duda lo son”.

Sin embargo, a los jugadores poco les importó el protocolo o las repercusiones diplomáticas, y ratificaron su postura ante la prensa. Al ser consultado sobre el trapo, Leandro Paredes fue tajante: “Y siempre serán argentinas”. Por su parte, el defensor Lisandro Martínez cerró con una frase que resume el sentir del plantel: «No le podíamos fallar al pueblo argentino».