En la sesión de ayer, el concejal  Daniel Ribetti (Carlos Paz Despierta)  presentó un proyecto de ordenanza con el objetivo de establecer límites a los aumentos de sueldos de la planta política y a la cantidad de empleados que el gobierno municipal viene tomando.

Según su análisis esto impacta en la cuenta de personal, que es la partida más elevada del presupuesto municipal.

En los fundamentos del proyecto se señala que al final de la temporada 2015 la Secretaría de Turismo informó más 1.600.000 visitantes y el pago de tasas y contribuciones representó en febrero de ese año el 26 % de lo presupuestado.

Y acota que en 2026, con una caída de casi un millón de turistas según los mismos datos oficiales, ese porcentaje se redujo al 15 %.

En este punto, Ribetti apuntó en su proyecto que se debe disminuir la presión tributaria por que los vecinos no pueden pagar debido a la caída de la actividad económica, y por otro lado que el gasto del estado debe ser coherente con esta situación.

Entre los puntos centrales del proyecto se destacan:

Desacoplar el aumento de los sueldos de la planta política del aumento a los trabajadores como es hoy, y solo permitir el aumento a la planta si el coeficiente de liquides es mayor a uno.

También se propuso, limitar la cantidad de empleados municipales en relación a 1,5% de la población y suspender el incremento de más personal hasta que pasen las nuevas elecciones para evitar el uso electoral del recurso público.

La iniciativa, que busca racionalizar la planta política y la cantidad de empleados municipales, solo contó con dos votos a favor: el del propio Ribetti y el del concejal Pía Felpeto quien también fundamentó en la banca y acompañó el proyecto con su firma.

El concejal remarcó que la actividad económica de la ciudad está en “caída libre” por el fracaso del Master Plan de Turismo y que la planta de personal supera ampliamente los índices estándar de relación empleado por habitante, con una porción importante destinada a la denominada “militancia rentada”.

Ribetti aseguró que  «es difícil entender cuál es el verdadero plan económico del intendente» al señalar que “frenó la construcción, tenemos la tasa de industria y comercio entre las más altas de la provincia, el turismo internacional que vendió nunca vino, el agua potable no alcanza por falta de inversión en la planta de Cuesta Blanca, por mencionar solo algunas cosas estructurales de las que venimos planteando y que no se pueden maquillar con redes».

Por otra parte, el edil se quejó porque el proyecto sólo contó con dos votos a favor.