El investigador del Conicet e impulsor del proyecto MATTEO, ingeniero Marcelo García, explicó que el desborde registrado en distintos sectores de la costanera de Villa Carlos Paz el viernes, estuvo directamente relacionado con que el lago San Roque superó la cota 36 tras las intensas lluvias de las últimas horas.
En diálogo con el programa A la Mañana Noticias de CPTV, el especialista señaló que el fenómeno es previsible cuando el embalse supera ciertos valores. “Con cota 36 empieza a desbordar algunos sectores de la costanera, como el playón municipal frente al puente Los Gigantes y la zona de la Costanera Nueva”, indicó.
Según detalló, el lago superó más de 50 centímetros por encima de ese umbral, lo que explicó las imágenes de agua avanzando sobre sectores del centro de la ciudad. García advirtió además que el impacto no se limita solo a Villa Carlos Paz. “Esto también se transmite hacia aguas abajo. Hay sectores que se vieron muy afectados como La Calera y zonas de la ciudad de Córdoba, porque el agua que evacúa el vertedero termina llegando a esos lugares”, explicó.
El especialista remarcó que el manejo del embalse es especialmente complejo en esta época del año, ya que en marzo se acerca el período seco y no se puede bajar demasiado el nivel del lago de manera preventiva. “Si se libera agua y después no vuelve a llover, se corre el riesgo de quedarse sin reservas para los meses de menor precipitación”, señaló.
Por ese motivo, indicó que las decisiones se toman analizando permanentemente los pronósticos meteorológicos y los aportes de agua de los ríos que alimentan el lago, en especial el río San Antonio, que en esta ocasión registró un importante caudal de ingreso durante muchas horas.
García también explicó que el sistema de evacuación del embalse tiene un límite natural. Actualmente se están liberando alrededor de 220 metros cúbicos por segundo entre el vertedero, las compuertas y la generación hidroeléctrica. “Llega un momento en que el sistema alcanza su capacidad máxima y por más que siga entrando agua el nivel del lago empieza a subir”, comparó, al señalar que funciona de manera similar al desagüe de una pileta que llega a un punto donde ya no puede evacuar más caudal.
Finalmente, el ingeniero sostuvo que la situación sigue siendo monitoreada de cerca por técnicos especializados y organismos de Defensa Civil, que trabajan con radares meteorológicos, imágenes satelitales y modelos de pronóstico.
“Hay gente capacitada manejando esta situación y tomando decisiones con información de última generación”, aseguró, al tiempo que remarcó que el desafío principal es equilibrar la necesidad de conservar agua para los meses secos con el manejo de crecidas como la que se registró en las últimas horas.





