La séptima luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín volvió a confirmar por qué la Plaza Próspero Molina es territorio sagrado de la música popular. Desde la sensibilidad de José Luis Aguirre hasta el embrujo del violín de Juanjo Abregú, pasando por danzas, cruces generacionales y una multitud rendida al Chaqueño Palavecino, la noche ofreció un recorrido intenso por las múltiples expresiones del folklore argentino.

El cierre quedó en manos del gran cantor salteño, que desató la fiesta pasadas las 4.30 de la madrugada. Con su violín tosco y sonador, corazón de algarrobo y espíritu de mistol, el Chaqueño hizo estallar una plaza colmada con clásicos como A Don Amancio, en una celebración que se extendió más allá del escenario y continuó hasta el amanecer en las calles de Cosquín.

El vínculo entre Palavecino y el festival volvió a mostrarse intacto. Entradas agotadas en la previa, una multitud entregada a zambas y chacareras y una comunión popular regada de canto y aplausos marcaron otro capítulo de un idilio que parece no tener fin.

Un comienzo potente y celebrado

Luego del tradicional Himno a Cosquín, Juan Fuentes abrió la grilla musical con un enganchado de chacareras enérgicas y un momento de recogimiento con Zamba de la higuera. La aparición de Rafa Salas, de Carafea, sumó uno de los puntos altos del arranque con La Taleñita, canción que ya se perfila como una de las más cantadas de esta edición.

Más tarde, una emblemática zamba de Rubén Pérez, popularizada en los años ’70 por Las Voces de Orán, fue interpretada por el propio Palavecino y celebrada por Milo J, que siguió el show desde la Terraza Gastronómica junto a su madre y amigos. El domingo, el cantante de Morón tendrá el honor de cerrar la 66ª edición del festival.

El chuncano lo hizo una vez más

José Luis Aguirre renovó su conexión con la plaza con un show que fue de menor a mayor. El inicio con Córdoba Morena / Pata Pata incluyó guiños a referentes cordobeses como La Mona Jiménez, Ica Novo y el Chango Rodríguez. “Se habló mucho en estos días, así que hoy quiero ofrendar mi canto y celebrar el pueblo que somos, aún con todas las contradicciones”, expresó el cantor transerrano.

Aguirre se dio todos los gustos: invitó bailarines de distintos estilos, compartió escenario con su hija Elunei y su madrina Mery Murúa, y emocionó con Repechos de guadal y Monte es libertad. La ovación de la plaza habilitó un bis en clave de milonga, con homenaje a los trabajadores de la salud, incluido René Favaloro, que coronó uno de los momentos más intensos de la noche.

Danzas, cruces y nuevas consagraciones

La programación continuó con Matías Hermosilla, ganador como Solista Instrumental del Pre Cosquín, y con Emiliano Zerbini, consagración 2018, que volvió a poner en escena ritmos y danzas poco difundidas como la jota, la firmeza y la arunguita, en una celebración compartida con los bailarines.

Natalia Pastorutti vivió su momento de conexión con la plaza y recibió la distinción y el poncho coscoíno en el marco de los 30 años de su debut artístico. La Delegación de Paraguay aportó color y tradición, mientras que Trinidad Orellano, ganadora del Pre Cosquín, cautivó con su malambo surero.

El proyecto El Encuentro reunió a Román Ramonda, Fabricio Rodríguez y Pachi Herrera en un cruce sonoro de acordeón, armónica y charango, con una plaza atenta que se encendió con Pachamama, carnavalitos y chamamé.

Embrujados por el violín

El tramo final previo al cierre estuvo marcado por un bloque de violineros tucumanos. Adriana Rojas abrió el segmento y Juanjo Abregú confirmó por qué su nombre quedó grabado en la memoria reciente del festival. Sin amanecer de fondo, pero con la misma intensidad, contagió una energía arrolladora que le valió una enorme ovación en horario central del escenario Atahualpa Yupanqui.

Aunque la presentación del Chaqueño no fue de las más extensas que se recuerdan, las casi dos horas y media alcanzaron para coplear, dialogar con el público e invitar a figuras como el legendario Gringo Pacheco, el grupo salteño Canto del Alma y su compañero de ruta El Toba. El final, a puro clásico, selló otra noche inolvidable del Cosquín 2026.

Octava luna – sábado 31 de enero

La continuidad del festival promete una nueva jornada intensa con la participación de:

  • Himno a Cosquín – Ballet Escuela Municipal de Folklore
  • Juntos La Leyenda Continúa (Los 4 de Córdoba y Por Siempre Tucu)
  • Suna Rocha
  • Juan Iñaki
  • Yamila Aguado (Revelación 2025)
  • Pablo Lozano
  • Adrián Maggi
  • Fabiana González – Darío Flores (Pareja de baile tradicional Pre Cosquín 2026)
  • Soledad – 30 años
  • Cacharpaya: Lucas Cáceres, Raza y Barro, Magalí Gómez, Julián Oderiz, Melina Cabacota, Sacheros Dúo y Rodolfo Salar