Cada vez más caro prender la hornalla

El fin del régimen de «Zonas Frías» se encamina a ser una realidad tras el avance legislativo en el Congreso, una medida que impactará de lleno en las boletas de gas de miles de hogares cordobeses. Para dimensionar el alcance de este retroceso en los subsidios y la magnitud de los aumentos que se avecinan, en Una de Cal entrevistamos al periodista Pablo Petovel, especialista en Economía, quien detalló el trasfondo político, el impacto en el bolsillo residencial y la encrucijada energética que enfrenta la provincia ante la llegada del invierno.

El origen del beneficio y la ampliación de 2021

Petovel explicó sistema de Zonas Frías cuenta con una trayectoria de más de dos o tres décadas en el país. En sus inicios, estuvo diseñado de manera exclusiva para asistir a las provincias patagónicas y a las jurisdicciones cordilleranas, como Mendoza. El esquema se financiaba mediante un recargo variable aplicado en las facturas de todos los usuarios del país (que oscilaba entre el 4% y el 7% según la categoría de consumo y la ubicación), fondos que el Estado destinaba a subsidiar los consumos más altos en las regiones con climas más extremos.

Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en el año 2021. Durante la gestión de Alberto Fernández, se resolvió ampliar el universo de beneficiarios incorporando a una gran porción de la provincia de Buenos Aires, el Conurbano bonaerense, el sur de Santa Fe, casi la totalidad de San Luis y los departamentos del centro y sur de Córdoba.

Esta expansión multiplicó exponencialmente la cantidad de usuarios subsidiados, lo que volvió al fondo considerablemente más costoso y complejo de sostener. De allí surge la iniciativa de la actual administración nacional para dar marcha atrás con aquella reforma.

Radiografía del impacto en Córdoba: facturas en la mira

La eliminación de este beneficio no afecta de igual manera a todo el territorio cordobés, ya que la delimitación geográfica previa dejaba afuera a los departamentos del norte y a sectores de las sierras como Punilla y Colón. No obstante, la quita golpeará con dureza a las regiones que sí estaban cubiertas, entre las que se encuentran Córdoba Capital, Santa María, Calamuchita y todo el sur provincial, incluyendo Río Cuarto y sus alrededores.

Para dimensionar el golpe al bolsillo, Petovel analizó las variables que impactarán simultáneamente en los hogares residenciales:

  • Usuarios con subsidio del 30%: Aquellos hogares que percibían esta rebaja verán un incremento automático de base en torno al 40% en el valor neto de la boleta, sin contar las actualizaciones del precio del fluido.

  • Usuarios con subsidio del 50% (Sectores vulnerables): Para este segmento, el impacto inicial implicará, como mínimo, duplicar el valor previo. Un usuario que debía pagar una factura de $30.000 pero abonaba $15.000 por el beneficio, pasará a recibir una boleta cercana a los $60.000.

  • El efecto acumulativo: Al retiro de la Zona Fría se le debe sumar la inflación propia del precio del gas mayorista —que ronda el 35% anual— y las consecuencias de un invierno crudo que obligue a elevar los niveles de consumo. Los residenciales sufrirán un incremento por tres vías simultáneas: mayor tarifa base, pérdida del subsidio y mayor consumo estacional.

En términos globales, de los aproximadamente 760.000 usuarios de gas natural que registra la provincia de Córdoba, cerca del 88% (unos 600.000 hogares) contaba con algún tipo de asistencia ligada a este esquema o a subsidios generales. El 12% restante que no percibía el beneficio se concentra principalmente en los departamentos del norte y en aquellas localidades que carecen de infraestructura de red.

La encrucijada del invierno: sin alternativas baratas

La preocupación se extiende más allá de los usuarios de gas de red. En Córdoba, las alternativas para calefaccionarse muestran un panorama de incrementos generalizados que reduce el margen de maniobra de las familias.

Por un lado, las facturas de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) experimentaron subas notorias producto del aumento de la energía mayorista (que representa el 40% de la boleta) combinado con las actualizaciones de la propia distribuidora y las cooperativas del interior, que promediaron un 30% de incremento.

Por el otro, el sector que depende exclusivamente de la garrafa de gas de 10 kilogramos —una realidad muy habitual en amplios sectores de Punilla— afronta una escalada de precios constante. Con valores que treparon rápidamente en el último periodo, el limitante no es solo el costo, sino el rendimiento: en pleno invierno, una garrafa residencial promedio suele durar apenas dos días si se utiliza para climatizar el hogar.

El escenario político y el trámite en el Congreso

Las críticas de la administración provincial encabezada por Martín Llaryora y de los legisladores del oficialismo cordobés no tardaron en hacerse oír. Sin embargo, el andamiaje legal para avanzar con estas reformas quedó habilitado a partir de las facultades delegadas y los articulados específicos contenidos en la Ley Bases.

Respecto al recorrido legislativo, tras la media sanción obtenida en la Cámara de Diputados, el debate se traslada formalmente al Senado, donde se prevé un trámite más ágil debido a las negociaciones previas con distintas provincias. En el plano de la representación cordobesa en la Cámara Alta, el panorama de votación proyecta divisiones claras:

Se anticipan dos votos afirmativos por parte de los senadores Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero, alineados con la propuesta oficialista, mientras que la senadora Alejandra Vigo mantendría la postura de rechazo manifestada previamente por el bloque de diputados que responden al gobernador de Córdoba.

El quórum y los consensos definitivos en Diputados terminaron de consolidarse tras alcanzar acuerdos políticos puntuales con mandatarios de las provincias del noreste argentino, a quienes se les habría garantizado un esquema de subsidios energéticos focalizados para paliar las altas temperaturas del verano, destrabando así el tratamiento general que hoy pone en jaque la continuidad de las Zonas Frías en el centro del país.