El Cardenal ÁngelRossi difundió un documento pastoral en el que advierte sobre el «desprestigio y la desvalorización» de la justicia social, defiende el rol del Estado y alerta sobre los riesgos del mercado desregulado y la inteligencia artificial.
En el marco del Domingo de la Justicia Social, celebrado este 9 de agosto, el Arzobispo de Córdoba, Cardenal Ángel Sixto Rossi, emitió un contundente mensaje a la comunidad bajo el lema “Cuidar al otro es cuestión de nuestra fe”. El documento pastoral advierte sobre la creciente desacreditación de las políticas públicas redistributivas y señala que el abandono de la contención estatal no genera libertad, sino desamparo en los sectores más vulnerables.
El escrito de la Iglesia cordobesa inicia manifestando su preocupación ante lo que califica como un «triste y grave fenómeno de desprestigio y desvalorización —por momentos descarado— de la justicia social». Al respecto, el primado cordobés enfatizó que la justicia social busca garantizar la equidad de oportunidades, corregir desigualdades estructurales y proteger a quienes sufren exclusión económica, social o de otra índole.
El mercado, el Estado y el «evangelio»
En uno de los tramos más firmes del comunicado, el Cardenal Rossi sostiene que, desde la perspectiva cristiana, la justicia social «no es una teoría económica sofisticada, ni un eslogan partidario, ni una simple idea ideológica», sino un imperativo evangélico ético y directo.
Asimismo, el documento cuestiona la premisa de que las dinámicas de mercado puedan solucionar de forma aislada las carencias en los sectores marginados:
«A las periferias abandonadas no llegan las leyes del mercado desregulado. El mercado busca la ganancia, no la fraternidad. Y cuando el Estado le suelta la mano a los más vulnerables, lo que queda no es la libre competencia, sino la ley de la selva.»
De León XIII al Papa León XIV: la Doctrina Social
El comunicado realiza un recorrido por la Doctrina Social de la Iglesia, citando a encíclicas históricas que denunciaron la explotación laboral e imperialismos económicos desde el Papa León XIII hasta Juan Pablo II. Asimismo, retoma las advertencias del Papa Francisco en Laudato si’ y Fratelli Tutti respecto a la «cultura del descarte» y las «teorías del derrame».
En un plano de estricta actualización doctrinaria, el texto cita la reciente encíclica “Magnifica Humanitas” del Papa León XIV, centrada en los desafíos contemporáneos del siglo XXI. El texto papal alerta sobre los impactos de la revolución digital y la inteligencia artificial en la precarización del trabajo y la concentración de la riqueza, recordando que «la tecnología debe estar siempre al servicio de la persona humana, nunca la persona al servicio de la máquina».
Referentes de la fe local
Para concluir, el arzobispo enmarcó la celebración junto a la memoria del Beato Mártir Enrique Angelelli —recordando su máxima de vivir con «un oído en el Evangelio y otro en el pueblo»— y destacó las figuras históricas del Santo Cura Brochero y Mama Antula como testimonios de fe articulados con la dignidad humana y el desarrollo comunitario en suelo argentino.
El comunicado finaliza con un llamado a construir una sociedad «más justa, más fraterna y donde nadie quede al margen».





