En 2026, muchos comercios sienten que el margen está cada vez más ajustado y que “hacer un 20%” es imposible sin perder plata. Sin embargo, existe una diferencia clave entre descontar y bonificar: cuando el beneficio lo financia un banco en forma de reintegro al cliente, el comercio puede vender con una promo atractiva sin regalar rentabilidad. Por eso, si tu objetivo es activar beneficios reales y ordenados, el primer paso suele ser mirar las promociones para comercios disponibles en Nave y entender cuál de ellas es “sin costo” para tu negocio y cuál implica un costo antes de confirmarla.
El secreto está en quién paga el descuento
La confusión más común es pensar que cualquier promo del 20% sale del bolsillo del comerciante. No siempre.
- Descuento financiado por el comercio: es el caso clásico de “te hago 20%” y el negocio absorbe esa diferencia como un descuento directo.
- Ahorro con reintegro al cliente: el cliente paga con su tarjeta y luego recibe un reintegro según las condiciones de la promoción. En este modelo, el beneficio puede no impactar en el precio que vos cobrás, porque el ahorro se le acredita al comprador.
Nave trabaja con este tipo de promos bancarias y también permite configurar promociones exclusivas. La diferencia es importante: hay promociones que se muestran como “sin costo” para tu negocio y otras exclusivas en las que el comercio asume un costo que se informa en el detalle de la promo antes de activarla.
Cómo activar una promo del 20% en Nave sin “regalar” margen
Para que el descuento no te salga de tu bolsillo, el enfoque es simple: elegir promociones bancarias donde el beneficio es un ahorro con reintegro para el cliente y operar el cobro por los medios de Nave.
Paso 1: entrá a Promociones y filtrá por las que no tienen costo
Dentro de la plataforma, el recorrido es directo: vas a Promociones y buscás las promos disponibles para tu negocio. Ahí vas a ver cuáles están planteadas como promociones sin costo para el comercio y cuáles son promociones exclusivas que pueden tener un costo asociado.
Paso 2: revisá las condiciones de la promo del 20%
En la página de promociones de Nave aparece un ejemplo típico de “ahorro” del 20% para clientes de Banco Galicia, con condiciones específicas: se aplica con tarjetas Visa o Mastercard emitidas por Galicia, tiene tope mensual de reintegro por cuenta y detalla exclusiones de algunos plásticos. También indica vigencias concretas (por ejemplo, promos por días y períodos determinados) y rubros alcanzados.
La clave acá no es memorizar requisitos, sino leerlos antes de comunicar: en el detalle suele estar todo lo que después te preguntan en caja.
Paso 3: asegurate de cobrar por los medios habilitados
Estas promociones se aplican cuando el pago se procesa a través de los medios de cobro Nave (por ejemplo, QR, link de pago, tienda online o Nave Point, según cada beneficio). Si el cliente paga de otra forma, la promo puede no aplicar.
Una práctica que evita problemas: definí un “paso de validación” para tu equipo, especialmente en horas pico. No alcanza con la intención; importa que el cobro esté bien registrado por el canal correcto.
Paso 4: comunicá el beneficio sin prometer de más
El beneficio se vende solo, pero la comunicación tiene que ser clara. En vez de carteles largos, funciona mejor algo así:
- “20% de ahorro con tarjetas Galicia (tope mensual) pagando con Nave”
- “Válido los días indicados en la promo”
Si vendés por WhatsApp, prepará una respuesta rápida con dos líneas y evitás el ida y vuelta. Si vendés en local, ponelo visible cerca de la caja y recordale al equipo que lo ofrezca de forma natural.
Qué revisar para que el 20% no se convierta en un dolor de cabeza
Para sostener la promo sin perder tiempo ni discutir en el mostrador, hay tres chequeos que conviene hacer siempre:
Vigencia y días
Algunas promos corren todo el mes, otras solo determinados días (por ejemplo, viernes) o en períodos acotados. Si la comunicás fuera de vigencia, el cliente se frustra y el comercio queda mal parado.
Medios de pago y tarjetas alcanzadas
Las promos bancarias suelen estar atadas a emisores (por ejemplo, tarjetas emitidas por Galicia) y pueden excluir plásticos específicos. Tener esto claro evita reclamos.
Rubro y requisitos del comercio
En el detalle de algunas promociones se especifican rubros incluidos y requisitos del negocio. Por ejemplo, puede exigirse que la actividad esté correctamente registrada y, en ciertos beneficios, se mencionan condiciones vinculadas a la facturación anual o a la categoría del comercio.
Cuando el comercio elige bien la promo y la comunica con precisión, el 20% deja de ser un “descuento que te mata” y pasa a ser un incentivo que atrae clientes, mejora conversiones y te permite competir sin tocar tu lista de precios.





