En su paso por la Bolsa de Comercio de Córdoba, la exministra de Seguridad y referente de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, actuó como el principal escudo político del Gobierno frente al escándalo que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Durante el «Ciclo de Coyuntura», la senadora Bullrich reconoció el impacto de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, pero ratificó la decisión del presidente Javier Milei de mantener al funcionario en su cargo mientras la Justicia no dictamine lo contrario.

El factor humano: «Adorni está muy tocado»

Con una mezcla de cautela y respaldo, Bullrich admitió que las denuncias por los vuelos y propiedades han calado hondo en la intimidad del Gobierno y del propio funcionario. “Nos duele; imagínense, la familia de Adorni. Sin dudas hubo un impacto, es duro para él y para todos”, confesó.

Sin embargo, marcó una diferencia generacional y de trayectoria al señalar que el jefe de Gabinete “es una persona que recién arranca en política; quizá no tiene el cuero tan duro como yo”.

Para Bullrich, el silencio que ha mantenido Adorni es una decisión estratégica para dejar el tema exclusivamente en manos de los tribunales.

Inocencia y distancia judicial

La postura oficial del Ejecutivo, según explicó la ministra, es no entrometerse en el curso de las causas judiciales para evitar romper las garantías constitucionales. “Vamos a tratar de volver a que las personas sean inocentes hasta que sea la Justicia la que decida otra cosa. El Gobierno va a seguir con este principio: nosotros no vamos a declarar culpable a nadie si no lo hace la Justicia”, aseveró Bullrich.

A pesar de reconocer que la situación genera un costo político, insistió en que el fiscal y el juez serán los encargados de determinar si las acciones de Adorni fueron «a derecho», manteniendo la confianza en que el resultado será favorable para el entorno libertario.

Respaldo local y sintonía con Córdoba

Más allá del frente judicial, la visita de Bullrich sirvió para consolidar el vínculo con el sector más liberal de la provincia. Fue recibida con entusiasmo por referentes como Gabriel Bornoroni, quien calificó a Córdoba como «la provincia más liberal del país» y celebró la presencia de la exministra.

En ese marco, se reforzó la narrativa de seguridad que Bullrich lidera, buscando dejar atrás el garantismo y aplicar la doctrina de «el que las hace las paga», una sintonía política que busca desviar la atención de las internas nacionales para enfocarse en la gestión y el orden público.