En un partido que se presentaba incómodo por el calendario y la rotación de nombres, el “Pirata” hizo los deberes en el Imperio del Sur. Sin brillar, pero con una solidez defensiva envidiable, derrotó a Estudiantes de Río Cuarto y se acomodó en lo más alto de su zona.
El trámite del encuentro no fue sencillo. Belgrano apostó por un equipo con varios habituales suplentes, pensando claramente en el desgaste previo al clásico. En ese contexto, el partido fue trabado, por momentos mal jugado y con pocas luces en los últimos metros.
Sin embargo, el fútbol suele premiar al que está atento. Un centro que parecía controlado terminó en un error de cálculo del arquero local, Lastra, y González Metilli no perdonó. El volante aprovechó el rebote para marcar el único tanto de la tarde y sellar una victoria ajustada pero justa.





