Franco Agustín Alessio y Ramiro Montes continúan detenidos tras disparar balines desde un cuarto piso en Nueva Córdoba. La querella pide que se los impute por «placer» y «alevosía». Una de las víctimas aún tiene el proyectil alojado en el rostro.

La investigación por el ataque con balines de aire comprimido en las inmediaciones de Plaza España sumó detalles que complican la situación procesal de los dos estudiantes universitarios detenidos. Según confirmaron fuentes judiciales, el rifle secuestrado en el departamento de Bulevar Chacabuco al 1000 contaba con una mira telescópica, elemento que refuerza la hipótesis de una conducta deliberada y con precisión.

Los imputados, Franco Agustín Alessio (27) y Ramiro Montes (27), permanecen alojados en la alcaldía de barrio Güemes (EP 9). Si bien la acusación inicial es por «lesiones leves», el fiscal de flagrancia Esteban Grand Grundy analiza agravar la figura penal tras conocerse la gravedad de las heridas de las víctimas y la mecánica del hecho.

El calvario de las víctimas

El episodio, ocurrido en la madrugada del pasado viernes 17 de abril, dejó al menos dos heridos. El caso más grave es el de Milagros Farías, una joven estudiante que recibió un impacto en el cuello mientras se preparaba para subir a su moto.

«Todavía tengo el balín en la cara. Siento mucho dolor y limitaciones en mi rutina», relató Milagros, quien deberá someterse a una intervención quirúrgica para extraer el proyectil, alojado a milímetros de la mandíbula y la oreja. Por otro lado, un repartidor de 29 años también fue alcanzado por un balín en la espalda, mientras que una pareja denunció daños en su vehículo.

¿Traslado a Bouwer?

Mientras la Justicia define si las lesiones pasan a ser encuadradas como «graves», se evalúa el traslado de Alessio y Montes a la Cárcel de Bouwer. En Tribunales advierten que la salida no será sencilla y no descartan una condena de cumplimiento efectivo, dado que el patrón de disparos sugiere una conducta reiterada y potencialmente letal.

Con información de La Voz