Alpine atraviesa semanas decisivas fuera de la pista mientras se intensifican las negociaciones por la posible venta del 24% de la escudería que hoy está en manos del fondo estadounidense Otro Capital. La operación se da en un momento de fuerte crecimiento económico para la Fórmula 1, con una valorización del equipo que ya se estima entre 2.000 y 2.500 millones de dólares.

La puja por esa participación abrió un escenario de tensión entre el fondo inversor y el grupo Renault, dueño mayoritario de la estructura francesa. La automotriz conserva hasta septiembre de 2026 un derecho de veto sobre cualquier venta, herramienta que ya utilizó para frenar una propuesta encabezada por Christian Horner junto a un grupo inversor respaldado por Flavio Briatore.

Ante ese rechazo, Otro Capital analiza avanzar con un proceso de subasta para atraer nuevas ofertas. Entre los interesados mencionados aparecen nombres de peso como Mercedes-Benz, que ya mantiene relación técnica con el equipo, además del empresario Steve Cohen y del ex director de la escudería Otmar Szafnauer.

Mientras se define el futuro societario, Alpine también mejora su presente deportivo. El equipo logró consolidarse en la zona media del campeonato de constructores gracias a actuaciones competitivas de Pierre Gasly y al aporte del argentino Franco Colapinto, un factor que refuerza el atractivo de la estructura frente a potenciales compradores.