La ciudad de Rosario respiró aliviada este miércoles tras desactivarse el foco de conflicto que amenazaba con dejar a la provincia sin patrullaje efectivo.

Tras casi 72 horas de protesta en las puertas de la Jefatura de Policía, el gobernador Maximiliano Pullaro anunció por decreto un sueldo mínimo de $1.350.000 para todos los efectivos de la Policía de Santa Fe y del Servicio Penitenciario, calificando el reclamo como “justo y genuino”.

La medida no solo busca saldar la deuda económica con los uniformados, sino también garantizar la paz social en una región donde la seguridad pública es la prioridad absoluta. “La prioridad siempre fue garantizar la seguridad, particularmente en Rosario”, afirmó el mandatario al oficializar el incremento.

Los números de la recomposición

El decreto firmado por Pullaro establece una nueva estructura salarial que pone el foco en el personal de calle y operativo:

Sueldo base: Ningún agente percibirá menos de $1.350.000.

Adicional Operativo: Quienes cumplan funciones en Rosario, Santa Fe y el Gran Rosario percibirán $500.000 adicionales.

Plus por conducción: Se agregan $250.000 para los agentes que manejan vehículos operativos.

Tarjeta Alimentaria: El monto saltó de $80.000 a $180.000, atendiendo uno de los puntos clave del petitorio original.

Más allá del sueldo: El “Bienestar Policial”

La crisis salarial dejó al descubierto falencias estructurales en las condiciones de vida de los agentes. Muchos de ellos, oriundos del norte provincial, deben viajar cientos de kilómetros para prestar servicio en Rosario.

En respuesta, el Gobierno se comprometió a mejorar la frecuencia de los colectivos de traslado y, en un anuncio inédito, asegurar noches de hotel para los agentes que necesiten descansar tras sus turnos, equiparando sus beneficios a los de las fuerzas federales. Además, se confirmó la creación de un gabinete psicológico para abordar el estrés laboral derivado del combate al narcotráfico y la violencia urbana.