Agustina Aguilar: Me gustaría convertirme en una comediante habitué de Carlos Paz

La comediante Agustina Aguilar se presenta este miércoles 14 de enero en el Teatro del Sol, de Villa Carlos Paz,  con un espectáculo que combina humor sincero, observación cotidiana y una fuerte conexión con el público.

En la previa de su llegada a la ciudad, habló con Carlos Paz Vivo sobre la interacción en el escenario, los desafíos de hacer temporada y la honestidad como eje de su comedia.

—Tu show suele tener mucho ida y vuelta con el público. ¿Es algo que buscás de manera deliberada?
—El ida y vuelta aparece cuando siento que puede salir de manera natural. No es algo que busque ni que tenga contemplado como una parte fija del show. Creo que uno va leyendo la energía y la participación del público. A veces surge una pregunta o un comentario que dispara una respuesta y permite jugar, pero no es algo que fuerce. Me parece que es mucho más gracioso cuando se da naturalmente que cuando se intenta generar de manera artificial.

—Carlos Paz tiene fama de ser una plaza muy particular, asociada históricamente a la revista y las vedettes. ¿Dónde te ves dentro de esa oferta teatral?
—Yo me veo como parte de la diversidad de espectáculos que ofrece Carlos Paz. Es una plaza que me encanta. Estuve el año pasado, la pasé espectacular y es un lugar al que disfruto mucho ir en temporada. Ojalá que con el tiempo pueda volver todos los veranos y convertirme en una habitué, que la gente ya sepa que en enero me encuentra en Carlos Paz.

—¿Qué desafíos te plantea el verano a la hora de subirte al escenario con el guion?
—Creo que uno tiene que actualizarse constantemente. Hay cosas que cambian todo el tiempo y cuando tocás temas actuales, que sabés que todo el mundo conoce, se genera una complicidad muy linda, como si estuviéramos todos en el mismo chisme.
Obviamente hay una parte del show que es atemporal, que forma parte de mi guion fijo, pero también está bueno jugar con lo local. Investigar un poco: llegar a Carlos Paz y ver qué pasó, qué se habla, qué noticias hay. Todo eso sirve mucho para adaptar el show.

—¿Esa investigación también aparece en el escenario?
—Sí, totalmente. A veces uno puede preguntar en el momento cosas puntuales: “¿Saben si acá pasa tal cosa?” o “¿Qué pasó la semana pasada en Carlos Paz?”. Eso permite que el público participe. La gente valora mucho que uno no llegue en piloto automático, sino que haya algo propio de cada lugar. Para el comediante también es un desafío sentarse a escribir material nuevo y decir: “Bueno, tengo que hacer algo sobre Carlos Paz”.

—Tu humor suele definirse como rebelde, sincero y cero careta. ¿Cómo construís esa mirada?
—El stand up, en general, es bastante sincero porque todos los comediantes escribimos nuestros propios chistes y usamos cosas que nos pasan en la vida. Y lo que nos pasa, en el fondo, es bastante universal: temas económicos, convivencia, terapia, infancia, creencias. Son cosas que nos atraviesan a todos.
Cuanto más crudas son las vivencias, más reales se vuelven en el escenario. Y eso genera identificación, incluso si no vivieron exactamente lo mismo.

—¿Qué lugar ocupa la honestidad en tu forma de hacer humor?
—Para mí es clave. Me gusta que el humor sea honesto porque me permite hablar desde la emoción real que requiere cada tema. Es muy difícil hablar de un sentimiento que uno no tiene. Para que todo sea creíble, uno tiene que exponerse, mostrar luces y sombras y generar humor desde ahí.