La violencia escolar en Córdoba sumó este lunes un capítulo de extrema gravedad que dejó a un adolescente de 15 años con lesiones cervicales severas. El ataque ocurrió en el patio del IPEM Alejo Carmen Guzmán, ubicado en barrio Talleres Oeste, donde una patota integrada por compañeros y personas ajenas al establecimiento emboscó a la víctima mientras estaba sentada dentro de la institución.
El joven, que padece epilepsia, fue derribado y recibió una lluvia de patadas en la cabeza. Como consecuencia de la brutalidad, hoy debe utilizar un cuello ortopédico y se encuentra bajo estrictos estudios neurológicos. Su padre, en un desgarrador relato, confirmó que el diagnóstico inicial indica una luxación en la cervical y que los especialistas evalúan si será necesaria una intervención quirúrgica para evitar daños permanentes.
Fallas en la seguridad y sanciones mínimas
La denuncia radica no solo en la agresión física, sino en la vulnerabilidad del sistema de contención:
Infiltrados: El padre de la víctima denunció que un mayor de edad logró ingresar al colegio para amenazar de muerte a su hijo. Lo dijo en un reportaje en Cadena 3.
A pesar de la gravedad del hecho, la familia lamentó que los agresores regresaron al aula casi de inmediato. “Hoy uno de los que le pegó ya está sentado en el aula nuevamente”, denunció el hombre con angustia.
Este lamentable episodio en Córdoba se suma a una “semana negra” de violencia en las escuelas del país, tras los casos registrados en Santa Fe y Mar del Plata.
Mientras la justicia cordobesa interviene a través del médico forense, la comunidad educativa de barrio Talleres Oeste permanece en alerta, exigiendo protocolos que realmente protejan a los alumnos y sancionen la violencia que, en este caso, casi termina en tragedia.
Fuente y Foto: Cadena 3.





