El Estadio Azteca reabrió sus puertas con un empate sin goles entre México y Portugal, en un evento que sirvió como antesala del Mundial 2026. El mítico escenario lució renovado con mejoras estructurales, nuevo césped y tecnología de iluminación, ante un repleto total.
El operativo de seguridad fue uno de los más imponentes registrados en el recinto, con más de 12 mil efectivos, presencia militar, drones, helicópteros y vehículos blindados, en un esquema diseñado para anticipar y controlar cualquier situación de riesgo durante el evento.
Sin embargo, la jornada quedó marcada por la tragedia: un joven de 27 años, en estado de abriedad, falleció tras caer desde el segundo piso de tribunas del estadio.
Según informaron las autoridades, el hecho habría ocurrido cuando intentó acortar camino hacia los sanitarios, precipitándose desde una altura considerable directo a la planta baja.





