El hallazgo de Esmeralda en Cosquín puso el foco en el entorno inmediato donde fue encontrada: un predio descampado, de características rurales, con vegetación alta y escasa presencia de viviendas en las cercanías.
El terreno se ubica a una distancia relativamente corta de la casa de la menor. Aunque en línea recta serían unos 500 metros, el trayecto a pie demanda alrededor de 20 minutos, un camino difícil de recorrer sola para una niña de dos años de edad.
Los familiares aseguran que todos, familiares y policías, ya habían recorrido el lugar donde fue hallada.
Se trata de un sector abierto, sin urbanización, donde predominan los espacios de alta vegetación como un bosquecito. La zona no cuenta con gran circulación de personas ni tránsito constante.
El hallazgo de la niña fue realizado por el Escuadrón Motorizado de Punilla Norte con rastros aportados por un perro adiestrado. Aún no hay información oficial pero trascendió que la nena estaba sucia y con algunas heridas en la cabeza.
Tras el reencuentro con su mamá, una comitiva oficial —acompañada por una ambulancia— trasladó a la menor con un fuerte operativo policial al Hospital Regional Domingo Funes para poder darle las primeras asistencias.
En paralelo, las autoridades convocaron a una conferencia de prensa en el Hospital Domingo Funes, donde el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, junto al jefe de Policía, Marcelo Marín, brindan detalles sobre el hallazgo.
En ese marco, trascendió que habría al menos una persona detenida, que pertenecería al entorno familiar de la menor, una línea que ahora concentra la investigación.
Videos y cobertura: Fernando Agüero





