Tras una presentación que colmó la capacidad de la Sala Mayor del Teatro Ciudad de las Artes, la Universidad Provincial de Córdoba (UPC) otorgó el título de Profesora Honoraria a la directora y guionista Lucrecia Leonor Martel.

El reconocimiento, formalizado a través de la Resolución Rectoral N.º 59, destaca la trayectoria y la disposición de Martel a compartir conocimientos con la comunidad educativa.

La actividad central fue la charla titulada “Nuestra Tierra”, en la que la cineasta expuso aspectos de su trabajo y luego abrió un intercambio con el público. Durante más de una hora respondió preguntas de estudiantes, docentes y realizadores audiovisuales que participaron del encuentro.

La distinción fue entregada por la rectora Julia Oliva Cúneo, quien subrayó que Martel reúne los méritos de enseñanza e investigación establecidos en el Estatuto Universitario para acceder a esta distinción.

“Es un honor para nuestra Universidad recibir a Lucrecia Martel, cuya producción fílmica constituye un corpus de obras fundamentales para la narrativa audiovisual”, expresó la rectora.

Durante la charla, Martel se refirió al valor de la educación pública en la formación cultural y artística. Ante el público presente, señaló que Córdoba cuenta con universidades de gran nivel académico y destacó el papel que cumplen las instituciones públicas en la producción de conocimiento y en la formación de nuevas generaciones de artistas e investigadores.

“No sé si han podido recorrer universidades de otras provincias. Sepan que tienen suerte, hay mucho valor acá”, dijo.

En su exposición también compartió aspectos de su enfoque sobre el sonido en el cine, uno de los rasgos más reconocidos de su obra. Para Martel, el sonido no es un complemento de la imagen sino un elemento narrativo central. “El sonido permite construir el espacio de una escena incluso más allá de lo que la cámara muestra”, explicó durante la conversación con el público.

La directora señaló además que el sonido tiene la capacidad de ampliar la percepción de la escena. “Muchas veces lo que escuchamos es más importante que lo que vemos. El sonido puede sugerir acciones, tensiones o presencias que no aparecen en el cuadro”, sostuvo.

En ese sentido, afirmó que una de sus búsquedas como realizadora ha sido trabajar el fuera de campo sonoro: “El sonido permite imaginar lo que ocurre alrededor de la escena. Esa dimensión invisible es parte fundamental de la experiencia del espectador”.

Una trayectoria de relevancia internacional

La distinción otorgada por la UPC pone de relieve la carrera de Martel, consolidada con películas como La Ciénaga (2001), La Niña Santa (2004), La Mujer sin Cabeza (2008) y Zama (2017). Su obra ha sido objeto de retrospectivas y programas académicos en universidades y centros culturales de distintos países.

Entre las instituciones que han dedicado ciclos a su trabajo se encuentran Harvard, Cambridge, el MoMA, el Lincoln Center, el Museo Tate de Londres y el Centre Pompidou de París.

Además de sus largometrajes, Martel ha desarrollado proyectos en otros formatos, entre ellos la instalación El Pasaje (2021), el unitario musical Terminal Norte (2021) y cortometrajes como AI (2019) y Camarera de Piso (2022).

La visita de la cineasta incluyó también el intercambio con estudiantes y docentes que participaron del encuentro. Las preguntas abordaron temas vinculados al proceso creativo, la construcción del sonido en el cine, la producción audiovisual contemporánea y el rol de las universidades en la formación artística.