El astro portugués, quien forma parte del Al-Nassr desde hace tres temporadas, debió abandonar el país árabe junto a toda su familia luego de los ataques a la embajada de Estados Unidos.

Dicho edificio estadounidense se sitúa cerca de la residencia de Cristiano, motivo por el cual tomó la decisión de irse rápidamente de Arabia Saudita para poner al resguardo a su familia.