La acumulación de ramas y hojas en las veredas generó malestar y reclamos por la posible proliferación de plagas y otros inconvenientes en Carlos Paz. Desde el municipio explicaron que el servicio se vio afectado por el incendio ocurrido en diciembre pasado en el Centro Ambiental.
Después de sesenta días de veredas colmadas de restos de vegetación, la Municipalidad de Villa Carlos Paz anunció la regularización del servicio de recolección de podas.
La problemática, que afecta a diversos barrios de la ciudad, generó una ola de reclamos a través de la línea de atención al ciudadano (147) debido al impacto visual y, fundamentalmente, a los riesgos sanitarios y de seguridad que conlleva la acumulación prolongada de desechos orgánicos.
Durante las últimas semanas, los frentistas expresaron su preocupación por un escenario que iba más allá de lo estético. Finalmente, este martes, el municipio utilizó sus canales oficiales para aclarar la situación y anunciar un operativo de contingencia.
El origen del problema: el incendio en el Centro Ambiental
Según explicaron desde el municipio, la interrupción del servicio tuvo una causa técnica de fuerza mayor: el incendio ocurrido el pasado 6 de diciembre en un galpón del Centro Ambiental. Aquel siniestro afectó severamente el espacio destinado al tratamiento de los restos de poda, lo que imposibilitó el ingreso de nuevo material al sector durante este periodo. “No se podía ingresar material en el sector por el daño sufrido en la infraestructura”, detallaron fuentes oficiales.
La incertidumbre de los vecinos: ¿Cuándo pasan por mi barrio?
A pesar del anuncio oficial, la comunicación municipal dejó una duda latente entre los frentistas. Tras conocerse el comunicado, los vecinos comenzaron a preguntarse por el cronograma específico de recolección para cada barrio.
La falta de precisiones sobre los días y horarios exactos en que las cuadrillas recorrerán cada zona. genera incertidumbre. Los ciudadanos buscan asegurarse de que la recolección efectivamente tenga lugar en sus cuadras para poder supervisar la limpieza de sus frentes y evitar que queden restos olvidados que reinicien el ciclo de acumulación. “Necesitamos saber qué día pasan para estar atentos; después de dos meses, la confianza se recupera con hechos”, manifestó un vecino de barrio Villa del Lago.
Un riesgo latente para la salud y la seguridad
La demora en la recolección no fue solo un inconveniente logístico; especialistas y vecinos advirtieron sobre los múltiples peligros que representan estos “microbasurales” de poda:
- Riesgos Sanitarios y plagas: Los residuos orgánicos en descomposición atraen ratas, cucarachas, moscas y zancudos, transmisores de enfermedades.
- Obstrucción y Seguridad vial: Las ramas bloquean veredas, forzando a los peatones a caminar por la calle, y obstruyen la visibilidad o el paso de vehículos.
- Contaminación Ambiental y de suelos: La mala gestión genera lixiviados (líquidos) que contaminan el suelo y pueden afectar la calidad del aire.
- Riesgo de incendio: La poda seca acumulada es material combustible propenso a quemas espontáneas o intencionales, emitiendo gases tóxicos.
- Anegamientos: Durante las lluvias, los restos son arrastrados y bloquean desagües y alcantarillas, provocando inundaciones urbanas.
- Microbasurales: La acumulación inicial fomenta que otros arrojen basura de todo tipo, empeorando la limpieza y salud pública del vecindario.
Operativo de emergencia en doble turno
Para revertir la situación, según anuciaron, las cuadrillas de Higiene Urbana están recorriendo los barrios en doble turno. “El objetivo es normalizar progresivamente el servicio en todo el ejido municipal”, señalaron en el comunicado oficial.
Por el momento, el municipio no ha publicado un calendario detallado por barrio.






