En una escena cargada de dramatismo a la salida de los Tribunales de Cosquín, el único acusado en la causa recuperó su libertad. Aseguró ser víctima de una “trampa” por parte de la mujer y adelantó que pedirá su sobreseimiento definitivo.

La causa que conmocionó a La Cumbre en enero pasado dio un giro inesperado este miércoles. Por decisión de la fiscal Paula Kelm, Néstor Maldonado fue liberado tras permanecer más de un mes en prisión por la desaparición de Tania Suárez. Al salir de los tribunales, el hombre protagonizó un momento de fuerte conmoción: se arrodilló frente a las cámaras, pidió perdón y aseguró haber sido traicionado por la mujer de 34 años.

“Soy totalmente inocente. Siempre fui bueno, nunca le hice daño a nadie”, expresó Maldonado entre lágrimas, mientras era acompañado por su abogado, Carlos Nayi. El hombre insistió en que su único deseo ahora es reencontrarse con su madre y retomar su vida laboral tras los 33 días de angustia que vivió en la cárcel.

“Fue una trampa”

Maldonado fue contundente al referirse a su relación con Tania Suárez, quien había desaparecido el domingo 11 de enero y fue hallada con vida a la vera de un arroyo el martes 13 del mismo mes. Según su relato, fue él mismo quien avisó a los bomberos sobre el paradero de la mujer, pero terminó siendo el principal sospechoso.

“Lo que me hizo Tania fue una trampa. Confié en alguien que creí que iba a ser de otra forma y me jugó totalmente en contra”, lamentó. Al ser consultado sobre el hallazgo en el arroyo de La Cumbre, Maldonado afirmó que ella “estaba bien” cuando la dejó allí: “Quedó sentada y nada más. Lo hice porque ella me lo pidió”.

El trasfondo: dinero y promesas

Maldonado relató que conoció a Suárez en 2021 mientras trabajaba como mozo. Según su testimonio, la mujer le pedía ayuda económica para sus hijos y le planteaba un futuro juntos bajo condiciones dudosas: “Me decía ‘vendé tal cosa, no te hagas problema y venite conmigo a vivir’”.

También reveló que Tania le manifestaba una mala relación con su familia y falta de apoyo económico por parte de su madre, dueña de un comercio. Ante la pregunta de qué le diría hoy a la mujer si la tuviera enfrente, Maldonado fue tajante: “Ya no”, dejando claro que ha cortado todo vínculo emocional tras sentirse utilizado.

El futuro de la causa

A pesar de recuperar la libertad, Maldonado sigue vinculado al proceso judicial, aunque su defensa adelantó que exigirá el sobreseimiento total. El abogado Nayi sostiene que las pruebas demuestran que no hubo delito por parte de su defendido y que la situación de Tania Suárez respondió a otras circunstancias ajenas a un secuestro o agresión por parte de Maldonado.