La mayor fabricante de neumáticos del país cesó sus actividades en la planta de Virreyes, Buenos Aires. La empresa atribuyó la decisión a la pérdida de competitividad frente a las importaciones chinas y el complejo escenario macroeconómico.

En un movimiento que sacude los cimientos del entramado productivo argentino, la empresa Fate S.A.I.C.I. anunció este miércoles el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando.

La decisión implica el cese inmediato de actividades y el despido de 920 operarios, marcando el fin de más de ocho décadas de historia de la mayor fabricante de neumáticos del país.

A través de un comunicado oficial, la firma propiedad de la familia Madanes Quintanilla informó: “Fate comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial. Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”. La planta tenía una capacidad de producción superior a los cinco millones de cubiertas anuales.

Las causas del colapso

Desde la dirección de la compañía aclararon que no se trata de un concurso de acreedores ni de un plan de reestructuración, sino de una liquidación total de activos. Según fuentes cercanas a la firma, se cumplirá con el pago de todas las indemnizaciones conforme a la ley.

El cierre es el resultado de una erosión sistemática de la competitividad que la empresa venía denunciando. Los factores determinantes se resumen en tres ejes:

  • Competencia con China: La apertura comercial permitió un ingreso récord de neumáticos importados (860.000 unidades en un solo mes a mediados de 2025). Fate se vio obligada a bajar sus precios un 15%, destruyendo su margen de rentabilidad.
  • Carga impositiva y macroeconomía: La combinación de alta presión fiscal, restricciones en el mercado de cambios y falta de incentivos a la exportación dejó a la producción local fuera de competencia frente a plantas regionales.
  • Conflictividad laboral: La empresa señaló reiteradamente que el costo laboral y la baja productividad, sumados a una relación desgastada con el gremio, hicieron que fabricar en Argentina fuera significativamente más caro que importar el producto terminado.

El fin de un legado industrial

Fate fue pionera en el abastecimiento de neumáticos radiales para la industria automotriz local y el único productor nacional de neumáticos para transporte, con presencia en mercados exigentes como Europa y Estados Unidos.

“Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad y desarrolló tecnología local. Esa identidad nos define y nos acompañará en los desafíos que se presenten”, expresaron en su despedida, agradeciendo a colaboradores, clientes y proveedores.

Tras el desmantelamiento de la operación de neumáticos, el empresario Javier Madanes Quintanilla concentrará sus negocios en la producción de aluminio a través de la empresa Aluar.

Con información de Noticias Argentinas.