Este 4 de febrero, Carlos Alonso cumple 97 años. Nacido en 1929 en Tunuyán, Mendoza, el artista es una de las figuras más relevantes y reconocidas del arte argentino, con una trayectoria marcada por la potencia expresiva, el compromiso crítico y una obra que dialoga de manera permanente con la historia y la memoria colectiva.

Desde muy joven mostró su vocación artística. Sus cuadernos ilustrados durante la etapa escolar anticiparon un camino que se consolidó tempranamente cuando, a los 14 años, ingresó a la Academia Nacional de Bellas Artes de Cuyo. Allí comenzó a construir un lenguaje propio que luego se profundizó bajo la influencia de grandes maestros como Lino Enea Spilimbergo y Pompeyo Audivert.

La obra de Alonso se caracteriza por abordar temas como la violencia, la injusticia social y la memoria, atravesando momentos clave de la historia argentina. Al mismo tiempo, su producción dialogó con los grandes clásicos de la literatura, a los que ilustró con una sensibilidad singular y una mirada profundamente humana.

Maestro internacional

Reconocido a nivel nacional e internacional, el artista participó en más de 200 exposiciones individuales y colectivas, llevando su obra a museos y espacios culturales de distintos países. Su trayectoria fue distinguida con numerosos premios, entre ellos el Premio Konex de Platino y el Premio Nacional a la Trayectoria Artística, que confirman la vigencia y la importancia de su legado.

En los últimos años, muestras como Carlos Alonso. Pintura y tradición, presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes, reafirmaron la fuerza de su lenguaje plástico y su lugar central en la cultura argentina.

A sus 97 años, Carlos Alonso continúa siendo una referencia insoslayable para nuevas generaciones de artistas y espectadores. Hoy, el arte argentino celebra y agradece la vida y la obra de un maestro que sigue iluminando con su mirada crítica y sensible.