Durante el mes de enero de 2026, Villa Carlos Paz y localidades vecinas registraron una precipitación promedio de 144,6 milímetros, un valor que se ubicó un 21 % por encima del promedio histórico, estimado en torno a los 120 mm para este período.

Así surge del resumen mensual del Proyecto Matteo, que reunió 161 registros de lluvia distribuidos en ocho días pluviométricos.
El relevamiento muestra que las precipitaciones tuvieron un comportamiento relativamente homogéneo en la ciudad, con promedios que oscilaron entre los 118,9 mm en el Distrito Sur y los 160,3 mm en el Distrito Oeste, mientras que el Distrito Centro alcanzó un promedio de 158,1 mm.

A partir de esos valores, el ingeniero Marcelo García realizó una proyección que permite dimensionar el impacto potencial del aprovechamiento del agua de lluvia. Según explicó, si las precipitaciones de enero hubieran sido recolectadas desde una superficie techada de 70 metros cuadrados, se podrían haber almacenado aproximadamente 10.122 litros de agua en solo un mes.

Distribuido a lo largo de los 31 días, ese volumen representa más de 325 litros diarios, suficientes para el riego de jardines y espacios verdes, lo que habría permitido reducir en más de un 30 % el consumo de agua potable destinado a usos no esenciales.

Desde una perspectiva ambiental y de gestión del recurso, García destacó que estos datos demuestran que la captación pluvial no es solo una acción sustentable, sino también una estrategia concreta y eficiente para aliviar la demanda sobre la red de agua potable, especialmente en períodos de altas temperaturas y mayor consumo.

El escenario vuelve a poner en debate la necesidad de promover sistemas de recolección de agua de lluvia en viviendas y edificaciones, como una forma simple de cuidar un recurso clave y prepararse mejor frente a los períodos secos que suelen afectar a la región.