En la cartelera teatral de este verano en Villa Carlos Paz se destaca una propuesta que se despega de lo habitual con una apuesta llena de suspenso y tensión psicológica. Se trata de “El cuarto de Verónica”, protagonizada por Silvia Kutika y Fabio Aste, que tiene funciones en la sala 2 del Teatro Candilejas de jueves a domingos y que sorprende al público con una pieza intensa y perturbadora.
Con una trayectoria que supera las diez temporadas en cartel, la obra confirma su vigencia y demuestra por qué es considerada uno de los thrillers teatrales más inquietantes del panorama nacional. Desde el inicio, la trama envuelve al espectador en un clima de misterio que no afloja y que se construye a partir de actuaciones precisas y giros inesperados.
La historia gira en torno a Susan, una joven de 20 años que, durante una salida con su novio, es abordada por un matrimonio de ancianos que asegura verla idéntica a Verónica, una muchacha fallecida décadas atrás. Esa coincidencia aparente deriva en una invitación a una antigua mansión para observar un retrato, lo que abre la puerta a un entramado de manipulación, ambigüedad y tensión creciente.
“Hay algo muy especial que ocurre con el público”, señaló Silvia Kutika, al destacar la respuesta de los espectadores en Carlos Paz. La actriz remarcó que no es habitual encontrar este género en la plaza serrana: “Es un thriller psicológico y sostener una propuesta así en una temporada marcada por la comedia es una verdadera apuesta”.
El elenco se completa con Adrián Lázare y Tania Marioni, cuyas interpretaciones aportan solidez y profundidad a una puesta que se apoya en el detalle actoral y en una atmósfera cuidadosamente construida.
Una apuesta fuerte en una plaza tradicional
Aunque la obra recorrió Mar del Plata, Buenos Aires y distintas ciudades del país, su llegada a Carlos Paz estuvo cargada de expectativa. “Estábamos muy ansiosos, casi como si fuera un estreno”, reconoció Kutika. “Este escenario era nuevo para nosotros y eso generaba mucha adrenalina, pero también una enorme felicidad”.
En esa misma línea, Fabio Aste explicó que desembarcar en Córdoba fue una decisión largamente postergada: “Siempre surgían otras opciones y quedaba pendiente. Teníamos dudas, pero finalmente decidimos hacerlo porque creemos que Carlos Paz se merece una propuesta así, distinta, que salga de lo común”.
Un juego permanente con el espectador
Uno de los rasgos más destacados de El cuarto de Verónica es la reacción del público. “La obra impacta y desconcierta”, sostuvo Kutika. Aste amplió esa idea al señalar que la historia se va desplegando por capas: “Hasta el final no terminás de entender qué está pasando. Nunca sabés quién dice la verdad y quién está engañando”.
Ese vínculo activo con el espectador es clave para el éxito del espectáculo. “Muchos nos dicen que es como ver cine en el teatro”, comentaron los actores, que destacaron el trabajo de iluminación, música y ritmo narrativo. Si bien el thriller suele asociarse más al lenguaje audiovisual, remarcaron que esta obra fue pensada exclusivamente para el escenario.
En tiempos dominados por lo digital, el elenco puso en valor el encuentro en vivo. “El teatro existe porque existe el público”, coincidieron y enfatizaron: “La obra se termina de construir con la energía de cada función”.
La cercanía que propone la sala Candilejas 2 potencia ese efecto. “Es un espacio íntimo, donde se respira la tensión”, describió Kutika, y añadió que esa proximidad resulta ideal para un relato que juega todo el tiempo con la incomodidad y la expectativa.
Con una trama absorbente, actuaciones sólidas y un suspenso que no da respiro, “El cuarto de Verónica” se posiciona como una de las propuestas más singulares de la temporada teatral en Villa Carlos Paz, pensada para quienes buscan salir de lo previsible y dejarse atrapar por el teatro psicológico en su estado más puro.







