Con funciones de miércoles a domingos en el Teatro Libertad, Trum Malambo realizó el jueves por la noche su función de gala a sala colmada y con un gran ovación final, mostrando que el show atraviesa su cuarta temporada confirmando su crecimiento sostenido y la respuesta del público.

Aun en un verano desafiante, el espectáculo folclórico logra salas colmadas y un clima que se sostiene gracias al boca en boca, un factor clave para el elenco.

Facundo Lencina, director del espectáculo, remarcó el valor de esa construcción paciente que hoy se refleja en la convocatoria: “El trabajo a lo largo de los años sobre el escenario, pero también en la peatonal invitando a la gente a vernos, está dando sus frutos”.

El artista subrayó además el acompañamiento del público y el recorrido que permitió instalar la propuesta dentro de la oferta teatral de la villa.

La puesta combina destreza coreográfica, identidad nacional y un abanico emocional que se vive tanto arriba como abajo del escenario. Lencina lo sintetizó así: “Es un espectáculo que tiene muchas emociones, donde el público vibra igual que nosotros”. Esa intensidad se traduce en aplausos prolongados y en el encuentro posterior con el público, una marca distintiva de Carlos Paz.

Detrás del brillo escénico hay un trabajo colectivo que se siente como familia. El sueño que comenzó con su hermana con el apoyo de sus hoy se proyecta a futuro. “En principio era un sueño muy chiquito… llegamos a un cuarto año, y el nombre de Trum Malambo se empieza a instalar dentro de la cartelera teatral”, afirmó Lencina, quien ya mira más allá de esta temporada con la expectativa de una quinta edición y posibles giras.

Un párrafo aparte le dedicó a la productora general Verónica Vaira, señalando que su rol atraviesa lo artístico y lo humano. Facundo Lencina lo expresó con claridad al destacar que “más allá de una productora ejecutiva que aporta un gran capital para que esto suceda, lo hace también desde el corazón”.

Al respecto, contó que Vaira “pone su cuerpo y sus emociones para que lo vivamos como una familia”, acompañando al elenco en cada detalle cotidiano. Esa construcción, basada en el esfuerzo compartido y en el cuidado mutuo, es parte esencial del espectáculo y, como subrayó Lencina, “esa construcción que se ve abajo también se ve arriba, la gente lo consume y eso es para nosotros maravilloso”.

Un toque de humor

A la estructura original de este espectáculo, se sumó este verano un segmento de humor que renovó el ritmo del show. Andrés Teruel, humorista y conductor del hilo narrativo, aporta gestualidad, cercanía y música, interactuando con el público sin perder la esencia folclórica.

“Yo hago el humor y soy como el conductor de la historia, el hilo de cada uno de los segmentos. Voy uniendo lo que va viniendo y le metemos esa cuotita de humor”. Además, destacó la libertad creativa y el lugar que le dieron dentro del elenco: “Me han dado un lugar muy importante en el show, no solo con el humor sino también cantando y metiéndome entre la gente”.

De cara al cierre de temporada y con la mirada puesta en lo que viene, Teruel resaltó el valor del acompañamiento del público como el mayor reconocimiento: “Este es el premio de un elenco de teatro: que la gente lo acompañe y que la sala esté siempre llena”, señaló, sin ocultar la expectativa por los Premios Carlos que se entregarán el 2 de febrero.

Y adelantó que el camino de Trum Malambo no se agota en el verano: “Esto no termina acá, después de la temporada siempre hay giras, propuestas y mucho trabajo por delante”, sostuvo, confiado en que el espectáculo puede proyectarse más allá de Carlos Paz.

Con funciones a las 23.45, de miércoles a domingo, Trum Malambo continúa hasta fines de febrero en el Teatro Libertad.

Entre aplausos, emoción y una identidad bien argentina, el espectáculo reafirma su lugar en la temporada de Villa Carlos Paz. Y durante la función de gala, varios artistas de la cartelera teatral como Facundo Mazzei, Fernando Bladis, Fabio Asta, Pablo Rey, entre otros así lo mostraron con una calurosa ovación.