Siciliano, el día que juró como ministro de Llaryora.

El ministro de Vinculación y Gestión Institucional de la Provincia, Miguel Siciliano, explicó el sentido del nuevo ministerio creado por el gobernador Martín Llaryora, y remarcó que el objetivo central es profundizar la presencia del Estado en los territorios y en las instituciones donde la comunidad vive su día a día.

En una entrevista con Carlos Paz Vivo, Siciliano sostuvo que la creación del área responde a un momento complejo del país, marcado por dificultades económicas y pérdida de puestos de trabajo. “Estamos convencidos de que la Argentina en 2026 va a crecer económicamente. Esa confianza se explica por la baja impositiva, la continuidad del plan de obra pública y el aumento de las jubilaciones”, señaló.

El impacto de la crisis

Sin embargo, advirtió que existe un “mientras tanto” que impacta de lleno en la vida cotidiana de la gente. “Hoy hay cerca de 120 mil puestos formales menos en el país y, si sumamos los informales, la cifra ronda los 250 mil empleos perdidos. Eso significa que nuestra gente la está pasando mal”, afirmó.

En ese contexto, explicó que la decisión política del gobernador fue estar más cerca, reforzando el vínculo entre el Estado y la comunidad. “No es que antes no estuviéramos cerca, pero ahora la idea es profundizar esos lazos”, indicó.

El ministro detalló que el eje del nuevo ministerio es comprender dónde vive la gente. “La vida de la comunidad pasa por los clubes, los centros de jubilados, los centros vecinales, las bibliotecas, las academias de danza. Ahí es donde el Estado tiene que estar más presente que nunca”, expresó.

Como ejemplo, Siciliano señaló que la presencia estatal en estos espacios permite detectar de manera temprana diversas problemáticas sociales: “Un pibe en un club, con el Estado presente, puede ser acompañado si hay bajo peso, violencia intrafamiliar, deserción escolar, grooming o bullying. Si el Estado no está ahí, esas situaciones son mucho más difíciles de detectar”.

Siciliano: “El turismo es una industria y sin un modelo productivo no hay empleo”

—Estamos en plena temporada turística. Todavía es temprano para hacer balances, pero aparecen preocupaciones: el tipo de cambio, la gente que elige Brasil, el menor consumo. ¿Cómo analizan este escenario?

—Yo estoy convencido de que lo primero que hay que tener claro es hacia dónde va un gobierno y cuál es su modelo. Si tenés un modelo que incentiva la renta financiera, difícilmente vas a lograr productividad. Sin una política industrial, productiva y de generación de empleo, es muy difícil crear trabajo genuino. Ahí está la clave: definir qué sectores de la economía querés hacer crecer.

—¿El tipo de cambio incide directamente en el turismo?

—Claramente. Hoy tenemos un tipo de cambio muy sostenido por el Banco Central, que mantiene al dólar en un precio que no nos hace competitivos, no solo en el turismo sino también en otras industrias. Yo no lo juzgo, describo una realidad: hasta ahora, este gobierno no le dio prioridad a la generación genuina de puestos de trabajo.

—¿Y el turismo puede cumplir ese rol?

—Sin dudas. El turismo es una industria vinculada directamente a la generación de empleo, aunque todavía hay quienes no lo entienden así. Yo estuve ayer en Jesús María: el festival hace que trabajen los hoteles, los gastronómicos, los que venden hielo, bebidas, los remis, los taxis. En Carlos Paz pasa lo mismo: el que alquila pedales en el lago, el bar, el teatro, el taxista, todos dependen de una buena temporada. En Córdoba, el turismo es una industria enorme.

—Sin embargo, mucha gente elige otros destinos.

—Claro. Cuando como ciudadano te cuesta lo mismo o incluso menos irte al mar de Brasil que venir al río en Córdoba, mucha gente opta por otro destino. A mí me encanta el río, pero es una realidad. Ahí es donde aparece la discusión de fondo: si el modelo es el de la renta financiera o el de la industria.

—¿Qué modelo plantea Córdoba frente a ese escenario?

—Córdoba decidió apostar fuerte a la producción. Hoy el 100% de la provincia tiene gas natural. Eso no es solo para poner la pava en casa: lo más importante es que permite radicar industrias en lugares donde antes no se podía, porque tienen energía barata y competitiva. Eso genera valor agregado y empleo.

—¿Hay ejemplos concretos de ese impacto?

—Sí. En Villa de María de Río Seco, una industria como Las Chilcas aumentó su producción cerca de un 4.000% y su empleo un 700%. Eso pasa porque llevás infraestructura productiva. Lo mismo con las autovías: yo fui a Cosquín y a Jesús María por autovías productivas, que sirven para la industria metalmecánica, la agroexportación y también para el turismo, porque facilitan el movimiento de personas.

—¿Qué espera del Gobierno nacional de ahora en adelante?

—Ojalá que los logros que tuvo en materia macroeconómica, estabilidad y confianza de algunos mercados, ahora se vuelquen a la generación de empleo. Porque sin producción y sin trabajo, no hay desarrollo posible.

El dilema de la Caja de Jubilaciones

“Hay que aclarar algo: los jubilados de la Caja de Jubilaciones de Córdoba son todos empleados públicos. No hay jubilados del sector privado”, afirmó el funcionario, y planteó el eje del debate: “¿Por qué el sector privado —el periodista, el taxista, el ingeniero, el arquitecto, el ama de casa o el que tiene un bar— le tiene que pagar con impuestos el déficit de las cajas del sector público?”.

En ese sentido, Siciliano fue contundente: “Nosotros entendimos y entendemos que el déficit del sector público lo tiene que pagar el sector público”. Y agregó: “Los que más ganamos y formamos parte del sector público tenemos que hacer un mayor esfuerzo para que los que menos ganan puedan cobrar más”.

El ministro sostuvo que esa decisión permitió mejorar los haberes de los jubilados con ingresos más bajos. “Hoy casi seis de cada diez jubilados recuperaron el 82% móvil. Ya lo cobraron este mes”, señaló, y explicó que el esfuerzo no recae sobre el sector privado sino sobre los propios empleados públicos.

Al comparar los sistemas previsionales, Siciliano remarcó: “Un jubilado nacional de mínima gana 400 mil pesos por mes. Un jubilado provincial de mínima gana 800 mil pesos y ahora recupera el 82% móvil”. Y subrayó: “Esto es quitarle peso al sector privado para que con sus impuestos no siga bancando al sector público”.

Sobre la relación con el Gobierno nacional, rechazó la idea de una postura ambigua. “No es un laberinto ni una paradoja. Nosotros decimos lo que pensamos”, afirmó. “Hay cosas que el Gobierno nacional hizo bien y las reconocimos con nuestro voto”.

Como ejemplo, recordó la discusión por la Ley Bases: “La primera versión la votamos en contra porque incluía un impuesto del 15% a los bienes agroexportables. A una provincia como Córdoba la reventaba. Cuando eso se corrigió, votamos a favor”.

Siciliano también defendió el ajuste aplicado en la Provincia. “¿Sabés cuál es la provincia que más ajustó en la Argentina? Córdoba”, aseguró. “El ajuste del Gobierno nacional fue del 7,6% del PBI y el de Córdoba del 7,8%”.

El ministro reivindicó el rol del Estado: “Tanto mercado como sea posible, pero tanto Estado como sea necesario”. Y concluyó: “Para mucha gente el Estado es indispensable, siempre que esté bien administrado, ordenado y con las cuentas en equilibrio”.

Con Esteban Avilés somos amigos

“Con Esteban tengo una relación personal muy buena”, afirmó Siciliano, y agregó: “Más allá de la amistad, la relación institucional ha mejorado muchísimo”.

Consultado por el distanciamiento político que se produjo tras la salida de Avilés del espacio que integraba el oficialismo provincial, el ministro relativizó los cruces del pasado y puso el acento en una definición de gestión: “Cuando la gente elige un intendente, ese es el intendente con el que hay que trabajar. Lo eligió la gente, punto final”.

Para reforzar su argumento, Siciliano citó el caso de Río Tercero, gobernada por un dirigente radical opositor: “El intendente es Marcos Ferrer, presidente del radicalismo cordobés y jefe de campaña de uno de los principales adversarios políticos. ¿Nuestro gobierno lo discriminó con obras o fondos? No. ¿No hicimos obras, asfalto o universidad en Río Tercero? Sí las hicimos”.

En ese sentido, marcó una línea clara respecto a la relación entre Provincia y municipios: “No significa que tengamos que ser del mismo partido. Cada uno en su partido, pero trabajando juntos”.

Siciliano extendió esa lógica al vínculo con el Gobierno nacional: “Cuando la gente elige un presidente, puede no ser de tu partido, pero lo eligió la gente. Punto final”.

Sobre las especulaciones políticas de cara a 2027 y el armado electoral, el ministro evitó definiciones y bajó el tono a los debates anticipados: “En esta Argentina, hablar hoy de 2027 es muy prematuro. Falta tanto…”.

Así, el funcionario dejó en claro que, al menos por ahora, la prioridad del Gobierno provincial está puesta en la gestión y en la articulación institucional, más allá de alineamientos partidarios o disputas electorales futuras.