Los sujetos no solo comercializaban estupefacientes en barrio 25 de Mayo de La Calera, sino que además exigían un “canon” a comerciantes a cambio de supuesta protección. Uno de los investigados intentó huir y fue capturado tras un forcejeo con agentes de la FPA.
En un operativo que desmanteló una compleja red de delincuencia barrial, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) detuvo este lunes a dos hombres en la ciudad de La Calera. El procedimiento fue el resultado de tres meses de investigaciones exhaustivas iniciadas a partir de reiteradas denuncias anónimas de los vecinos al Centro de Denuncias del Ministerio Público Fiscal.
El allanamiento y la huida frustrada
El despliegue policial tuvo lugar en una vivienda ubicada en la calle Alvear al 700, en el corazón de barrio 25 de Mayo. Al momento de la irrupción del Equipo de Acciones Tácticas, uno de los principales sospechosos intentó escapar a pie.
El personal de investigaciones inició una persecución que terminó a unos 130 metros del domicilio, donde el sujeto se trabó en lucha con los efectivos antes de ser finalmente reducido y esposado.
Durante el registro del inmueble, los oficiales lograron incautar $278.500 en efectivo, un automóvil y diversos elementos directamente relacionados con el fraccionamiento y la venta de drogas.
Un sistema de “seguridad” mafioso
Más allá del narcomenudeo, la investigación sacó a la luz un sistema de amedrentamiento que mantenía en vilo a la zona. Según informaron las autoridades, los detenidos amenazaban continuamente a los vecinos y mantenían bajo presión a los comercios del sector.
A los propietarios de los locales les cobraban un canon periódico a cambio de ofrecerles “protección”, una modalidad extorsiva que generaba temor generalizado y que fue clave para que la comunidad colaborara con las denuncias anónimas (0800-888-8080).
Situación judicial
La Fiscalía del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno de la ciudad de Córdoba dispuso el cierre inmediato del punto de venta y el traslado de los detenidos a sede judicial.
Los sujetos quedaron imputados por comercialización de estupefacientes y coacción, entre otros posibles delitos que surjan de la evidencia recolectada.





