Es un espectáculo aparte: Una gran cantidad de agua que ingresa sin cesar por el embudo y muestra la fuerza de la naturaleza.

Turistas y vecinos disfrutaron desde la mañana este fenómeno que llegó después de las intensas lluvias y las crecidas de los ríos que desembocan en el lago San Roque.

En la última medición que se dio a conocer del embalse, está 31 centímetros por encima del nivel del vertedero.