La joven brasilera Rayssa Leal, de sólo 13 años, se subió al segundo escalón del podio en su disciplina y se convirtió en la más joven de su país en lograrlo.
I don't know anything about this but it's awesome: a fairytale heelflip in Brazil by #RayssaLeal (via @oliverbarton) pic.twitter.com/uZgshHYMMT
— Tony Hawk (@tonyhawk) September 8, 2015
Debido al video republicado por el estadounidense Tony Hawk, máximo exponente mundial del skate, la pequeña brasilera de entonces 7 años fue bautizada como ‘Fadinha’. Allí, en 2015 y vestida como el hada Campanita de Peter Pan, logró hacer un ‘heelflip’, una de las maniobras más difíciles con una patineta.
Leal es oriunda de Imperatriz, Maranhao, la región más pobre de Brasil y su victoria también reivindica la práctica del skate en el país. Además, logró la reacción de todos en relación a la discriminación a un deporte que llegó a prohibirse hace no más de 40 años en San Pablo y al apoyo que debieran recibir, verdaderamente, las y los deportistas más jóvenes.
#28Jul | Así recibieron en Sao Paulo, Brasil, a la skater Rayssa Leal, de 13 años de edad, luego de obtener la medalla de plata en los #JuegosOlímpicos de #Tokyo2020.
— El Diario (@eldiario) July 28, 2021
“‘Erase una vez una pequeña que amaba su skate y tenía un sueño’. Y así comienza un verdadero Cuento de Hadas que hoy nos hizo sonreír a todos los brasileños”, escribió Pelé en su cuenta en Instagram. Dani Alves, el futbolísta más ganador de la historia, también se hizo eco de la medalla y alzó la voz exigiendo que se “invierta” más en las y los atletas de cada país, poniendo como ejemplo a la joven.
“Estamos probando que el skate no es apenas para los nenes“, dijo a la televisión tras ganar vencer la presea de plata, en un podio que marca un hito etario en la historia olímpica: primera quedó la japonesa Momiji Nishiya (también de 13 años, cinco meses más grande que la brasileña) y con el bronce otra local, Funa Nakayama, de 16.
Rayssa Leal eliminó a otras dos favoritas y, casualmente -o no- compatriotas, Leticia Bufoni y Pamela Rosa. Sin embargo, al final todo fue alegría, con una hada plateada.






