Los propietarios del merendero dejaron el vehículo en el taller mecánico. Pero en vez de arreglárselo, salió de fiesta y terminó incrustado en un poste. La Fundación vende comida y un bono contribución para poder arreglarla.

Triste fue la noticia que recibieron los fundadores de Panza Caliente, luego de que el mecánico les informó que había chocado su camioneta, la que utilizan para realizar todo tipo de tareas y diligencias para el merendero.

La KIA Carabbian modelo 2002, era una herramienta de trabajo, usada para buscar las donaciones y transportar personas que no tienen medio de movilidad y necesitaban trasladarse a distintos lugares.

Según contó el creador del merendero Cristian Abratte, la compra de esta camioneta era “un sueño cumplido”, ya que cubría muchas urgencias y era utilizada para innumerables tareas.

“El sábado pasado el mecánico que nos estaba arreglando la chata, tomó la decisión de salir de fiesta y chocó contra un poste, quedando destruida”, indicó. Y agregó que aún no saben cuánto va a costar el arreglo y si será conveniente hacerlo, ya que no quedó nada sano y el seguro no cubre el gasto.

Por ese motivo, comenzaron a vender 3 pizzas caseras por 150 pesos o 5 por 200 y la porción de canelones con salsa blanca a 200 pesos. Se entregarán el viernes y sábado, y hay tiempo para reservar hasta el jueves 20 al mediodía al teléfono (3541) 650241. También hay un bono contribución para lo que estén interesados en ayudar.