Lo que comenzó como una desesperada búsqueda contrarreloj, impulsada por la esperanza de hallar a la joven Agostina Vega con vida, terminó el pasado sábado al mediodía con el peor de los finales. El hallazgo de sus restos en un descampado de Estación Ferreira sumió a Córdoba en un duelo profundo y activó un inmediato sismo institucional.

La noticia golpeó a su familia en el barrio popular General Mosconi. En el momento del hallazgo, el periodismo fue testigo del desgarro familiar: su madre ya se encontraba internada debido a una severa descompensación por la angustia y la cuadra de la vivienda del sospechoso en barrio Cofico quedó bajo estricta custodia.

La reacción en las calles

La indignación popular se trasladó a las calles bajo una lluvia persistente. En coincidencia con los 11 años de la primera movilización nacional, marchas multitudinarias en Alta Gracia, Villa Carlos Paz y la Capital se congregaron bajo la consigna Ni Una Menos. La columna de Córdoba culminó frente al Patio Olmos, donde la bandera con el rostro de Agostina presidía el reclamo por una problemática estructural que no da tregua.

El sospechoso y la hipótesis de complicidad

La investigación avanzó rápido gracias al testimonio de un remisero, clave para reconstruir el trayecto de la menor hasta la casa de Claudio Barrelier, el principal imputado, en calle Juan del Campillo al 800. Según la querella, Barrelier era un conocido vinculado al círculo de la madre. Actualmente, la justicia investiga si actuó solo o si contó con cómplices para la logística del traslado del cuerpo hasta el descampado.

Terremoto político y la mira en la Justicia

El caso provocó un severo conflicto en el Ejecutivo municipal de Daniel Passerini, ya que el sospechoso se desempeñaba en el área de tránsito. La presión mediática derivó en la renuncia fulminante del concejal Ricardo Moreno, acorralado tras intentar despegarse del imputado pese a la aparición de fotos juntos y un videoclip de su hija donde Barrelier figura en los créditos.

Por otro lado, la arista más polémica apunta al fiscal de instrucción Rodríguez. El año pasado, una mujer denunció a Barrelier tras escapar de su casa, donde la había ingresado bajo engaños, atado con cintas y amenazado con un arma para obligarla a desnudarse. Pese a la gravedad del hecho, el fiscal Rodríguez le otorgó la libertad bajo fianza a los 20 días. Esta decisión es vista hoy como la ventana de impunidad que posibilitó la tragedia. Para mitigar la desconfianza, la Fiscalía General dispuso un equipo especial que apoye al fiscal Garzón en la causa.

Una crítica a la ética mediática

El tratamiento del caso por parte de las señales nacionales de 24 horas expuso la pérdida de empatía en el oficio. Alimentar falsas expectativas de vida cuando los investigadores ya sabían que el desenlace era irreversible solo para sostener el rating, representa una falta grave. El caso de Agostina plantea un antes y un después en Córdoba, obligando a revisar los controles de antecedentes en el empleo público, los criterios de excarcelación en violencia de género y la necesidad de recordar que detrás de cada noticia hay un dolor real.

https://youtu.be/1OoYiK_KdzQ