Mientras la agenda mediática provincial y nacional se distrae con otros debates, en Villa Carlos Paz y el Valle de Punilla la política local comenzó a transitar un camino definitivo de cara a las elecciones municipales de 2027. Aunque falte tiempo, el tablero ya se está reconfigurando con movimientos estratégicos, pases de factura y la instalación de nuevas disputas públicas.
El panorama en el departamento Punilla todavía no se acomoda después del fuerte cimbronazo institucional que significó la salida del intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, de la Comunidad Regional. La decisión de romper con el bloque se desencadenó luego de que no fuera elegido para presidir el organismo, lugar que finalmente ocupó el jefe comunal de Mayu Sumaj, Fabián Flores. Este quiebre expone una indisimulable disputa de poder dentro del peronismo departamental, marcada por el distanciamiento de intendentes que buscan un mayor protagonismo.
En el plano estrictamente local, la carrera política hacia un nuevo período tiene como actor central al actual intendente, Esteban Avilés. Fiel a su estilo tiempista, el jefe comunal no ha lanzado una candidatura explícita, pero sus recientes apariciones en los medios locales denotan un endurecimiento en su discurso y la clara necesidad de moldear nuevos adversarios políticos. Durante años, la gestión de Avilés basó su narrativa de polarización en la pelea contra la Cooperativa Integral; sin embargo, con la Coopi ya fuera de escena en la prestación de los servicios públicos, el oficialismo debió salir a buscar nuevos focos de conflicto para interpelar a su electorado y garantizar la continuidad de un espacio que lleva dieciséis años en el poder.
Ese nuevo enemigo discursivo parece haberse bifurcado en dos frentes muy claros durante las últimas semanas. Por un lado, el intendente radicalizó su postura contra los desarrollistas inmobiliarios, puntualmente a través de una fuerte ofensiva judicial contra las firmas detrás de los complejos Miralejos, acusándolas de hostigamiento a funcionarios públicos. Avilés capitaliza políticamente el freno a la construcción de torres en altura y sintoniza con el histórico reclamo hotelero contra los departamentos que funcionan como condominios de alquiler temporario, denunciados como una competencia desleal para el sector formal.
Por otro lado, el Ejecutivo municipal colocó bajo la lupa al Refugio Nocturno Cura Brochero tras los reclamos de comerciantes de la avenida Cárcano que exigen su traslado. El cuestionamiento a esta institución solidaria de larga trayectoria abre un debate incómodo y sensible en la sociedad carlospacense. Detrás del argumento oficial de regular el perfil de las personas que llegan a quedarse en la ciudad en medio de un contexto de crisis económica y pérdida del poder adquisitivo, asoma la crítica de quienes advierten un intento de «esconder la pobreza» detrás de las luces turísticas y las marquesinas teatrales de la Villa.
Mientras el oficialismo redefine sus batallas para fidelizar el voto de orden, la oposición local avanza en un escenario de profunda fragmentación. A la fecha, se proyecta un piso de al menos seis candidatos a la intendencia para 2027 si los sectores del centro y la centroderecha no logran confluir en un acuerdo.





