Roban y balean a una persona en un complejo estudiantil de Cabalango

Tres delincuentes fuertemente armados y encapuchados irrumpieron este miércoles por la tarde en el Complejo Fly Rock de Cabalango y se robaron un auto, garrafas y un grupo electrógeno. Ataron y maniataron al casero y a otras dos personas que estaban en el lugar y una de ellas sufrió el rebote de un disparo.

El violento episodio ocurrió minutos antes de las 19, antes de que caiga el sol en la zona, cuando el casero del complejo, José Villarreal, se aprestaba a relajar junto a dos compañeros de trabajo, uno de los cuales había llegado hacía un instante para dejar las garrafas.

En ese momento entraron corriendo dos muchachos encapuchados empuñando armas mientras un tercero, también armado, aguardaba en la calle haciendo “de campana”. “Cuando venían hacia nosotros hicieron un disparo al suelo y nos obligaron a tirarnos al piso”, dijo el casero a Carlos Paz Vivo!

El perro que cuida el lugar intentó morderlos pero tras un disparo errático, de rebote la bala rozó en una de sus patas.

“Llegaron pidiendo plata y armas. Se terminaron llevando mi auto Fiat Duna cargado con el grupo electrógeno, dos garrafas de 10 y 3 kilos, tres celulares, mi sueldo y la billetera de uno de mis compañeros con los documentos”, contó Villarreal.

En la revuelta, uno de los asaltantes hizo un disparo que rebotó en el piso e impactó en la parte superior de la pierna derecha. Los delincuentes ataron a las víctimas afuera y luego, antes de escapar, los llevaron hacia el interior de la casa.

Cuando llegó la policía al lugar constataron lo que había ocurrido y rápidamente llevaron al herido hasta el Centro de Salud Oeste de Carlos Paz.

El auto fue hallado por la Policía este jueves por la mañana abandonado en el vado de Colinas junto al arroyo Las Catitas. En su interior solo estaba la garrafa de 3 kilos que había sido sustraída.

“Voy a tener que conseguirme un arma por lo menos para hacer ruido y que no aparezcan más por acá porque no quiero que me vuelva a ocurrir algo así y, menos aún, terminar herido o muerto”, manifestó el cuidador del complejo.